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¿Dónde estarán las oportunidades laborales? Los negocios mantienen un papel clave en la economía costarricense

San José, 25 ago (elmundo.cr) – Costa Rica está ampliando el terreno para una nueva generación de profesionales en negocios. El crecimiento de las exportaciones, el peso de los servicios y la llegada de actividades de mayor valor agregado están elevando la demanda por personas capaces de entender mercados, analizar datos, administrar recursos, liderar equipos y convertir información en decisiones. En ese escenario, las ciencias empresariales se posicionan como una formación transversal para participar en sectores que van desde banca y comercio hasta tecnología, servicios corporativos, multinacionales y emprendimiento.

Los números ayudan a dimensionar ese panorama. De acuerdo con la Encuesta Continua de Empleo del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), durante el primer trimestre de 2026 el 71,8% de las personas ocupadas en Costa Rica se concentró en actividades de comercio y servicios, equivalente a aproximadamente 1,55 millones de personas. Se trata de un sector amplio que reúne desde actividades comerciales y financieras hasta servicios profesionales, administrativos y empresariales.
Según la Promotora del Comercio Exterior de Costa Rica (PROCOMER), durante 2025 las exportaciones de bienes crecieron un 14% y alcanzaron los US$22.731 millones. A esto se suma el peso de los servicios intensivos en conocimiento, entre ellos los tecnológicos y empresariales.
Esa evolución también está cambiando lo que se espera de quienes se preparan para ingresar al mercado laboral. En junio de 2026, PROCOMER informó que 10.349 personas habían participado durante los últimos tres años en procesos de formación financiados mediante su Incentivo para el Desarrollo de Talento Humano. Entre las necesidades identificadas aparecen habilidades digitales e idiomas, junto con capacidades como liderazgo, resolución de problemas, comunicación efectiva y adaptación al cambio.
Para Franklin Corrales, vicerrector Comercial de la Universidad Castro Carazo, estos cambios no restan vigencia a la formación empresarial, sino que obligan a verla desde una perspectiva distinta.
“Las ciencias empresariales tienen una ventaja importante: atraviesan prácticamente todos los sectores de la economía. Una empresa tecnológica, una multinacional, una pyme o un emprendimiento necesitan personas que comprendan sus recursos, sus clientes, sus equipos y sus oportunidades de crecimiento. Lo que está cambiando son las herramientas para hacerlo; por eso, la formación universitaria también debe evolucionar”, señaló Corrales.
La Universidad Castro Carazo cuenta con una oferta vinculada con estas áreas que incluye Administración de Negocios, Administración de Aduanas, Administración de Negocios con énfasis en Banca y Finanzas, Mercadeo y Ventas, Negocios Internacionales, Recursos Humanos y Contaduría, además de la Licenciatura en Administración y Gerencia de Empresas y programas técnicos relacionados con Administración de Negocios, Banca y Finanzas y Análisis de Datos; además de certificaciones. Esta última área cobra particular relevancia conforme las decisiones organizacionales incorporan más información y herramientas tecnológicas.
El cambio también plantea una pregunta diferente para quienes hoy deben elegir qué estudiar. Ya no se trata solamente de identificar cuáles profesiones tendrán demanda dentro de cinco o diez años, sino de analizar qué formación permite adaptarse a distintas industrias, incorporar nuevas herramientas y asumir responsabilidades que probablemente también cambiarán con el tiempo.
Elegir una carrera pensando en el futuro implica mirar más allá de un puesto específico. Una formación empresarial permite comprender de manera integral cómo funciona una organización y, cuando se complementa con tecnología, datos, idiomas y habilidades humanas, amplía las posibilidades de desarrollarse en distintos sectores. Esa capacidad de adaptación será cada vez más importante”, agregó Corrales.
La trayectoria de la Universidad Castro Carazo en ciencias empresariales está ligada a sus propios orígenes. Desde 1936, cuando nació como Escuela Comercial para responder a las necesidades productivas del país, la institución ha acompañado la evolución del mundo de los negocios en Costa Rica.
Para quienes están definiendo su futuro profesional, la Universidad Castro Carazo propone acercarse a las ciencias empresariales desde una formación conectada con la realidad del país. Parte de ese aprendizaje se construye en las aulas entre las personas estudiantes y docentes que, además de su experiencia académica, aportan con su experiencia en empresas y organizaciones relevantes de Costa Rica, llevando a las clases situaciones, retos y aprendizajes del mundo laboral actual.
“Conocer la oferta académica, conversar sobre las distintas áreas de especialización y elegir una carrera alineada con las oportunidades que está generando la economía puede ser el primer paso para prepararse no solo para conseguir un empleo, sino también para crecer, aportar, emprender y asumir nuevos desafíos profesionales”, finalizó Corrales.

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