El costarricense no es tonto; al contrario, es muy inteligente y hoy, más que nunca, sabe distinguir entre la MENTIRA y la VERDAD, a pesar de la guerra sucia de la manipulación mediática.
Muchas de las acciones de nuestros antecesores políticos reflejaron el deseo de mejorar las condiciones de las clases más desposeídas. Sin embargo, ciertas ideologías ocultaban intenciones de manipulación y dominio sobre ellas. Es precisamente en este escenario donde surge el “paternalismo estatal”.
En la visión de los verdaderos próceres de la patria se vislumbraba una equidad de derechos, definiendo muy bien las RESPONSABILIDADES ciudadanas. Con el pasar del tiempo, el sistema de gobierno proyectó la facilidad para someter a un “dominio solapado” a la ciudadanía, estableciendo administraciones con tintes autoritarios y una gran dependencia del Estado en su gobernanza (argollas, vividores, etc.…)
Un claro concepto establecido por Emannuelle Kant en 1793 cautivó a este servidor desde hace tiempo: “El paternalismo estatal describe un modelo de gobierno guiado por una actitud protectora similar a la de un padre hacia su familia. Bajo este enfoque, el Estado reduce a sus ciudadanos a un rol enteramente pasivo, asumiendo que son incapaces de discernir de forma autónoma lo que les beneficia o les perjudica. Esta visión constituye la máxima expresión de despotismo, ya que anula la libertad y la madurez moral de los individuos, transformándolos en simples receptores de asistencia pública en lugar de reconocerlos como personas libres y plenamente responsables de sus decisiones”.
Costa Rica tuvo sus grandes reformas sociales a inicio de los años 40. Lamentablemente esos ideales han sido prostituidos por pseudo líderes que abrazan hoy la triste tendencia global de oponerse a todo sin razón alguna y aliarse a la desfachatez y el chantaje político que caracteriza a la izquierda comunista. Sí, esos mismos que tienen secuestrada la libertad de cátedra en las universidades públicas del país.
Muestra de ello ha sido la triste acción parlamentaria del FA-CAC y sus compinches del PLN. Desistieron de convertirse en verdaderos patriotas al desaprovechar la oportunidad de aprobar el proyecto de Ley de Armonización Eléctrica. ¡IRRESPONSABLES! Asimismo, resulta bufonesca, irracional, detestable e imprudente la llamada a manifestarse en las calles, venida de la persona que más carece de autoridad moral. Ese payaso está hoy a punto de convertirse en el próximo “símbolo de la estupidez”.
Vimos como algunos de sus seguidores (los llamo así para no decirles títeres o monos) estaban apegados al libreto europeo. Pregunta, ¿qué p…s hace una bandera palestina y rótulos que apadrinan el TERRORISMO ISLÁMICO DE HAMÁS EN GAZA en una aparición pública de estas? ¡Hasta don Pepe salió a escena!
El costarriqueñismo establece un término muy característico así: “la expresión “huevos tibios” (o referirse a alguien como un “tibio”) se utiliza de forma coloquial y metafórica para describir a una persona que tiene falta de carácter, determinación, valentía o compromiso. Al igual que el huevo cocinado parcialmente (cuya consistencia no es ni completamente líquida ni totalmente sólida), un individuo catalogado así se percibe como alguien “a medias”. Que evita comprometerse con una decisión clara para quedar bien con todas las partes o por simple temor”.
Estimado lector, hay una realidad: Costa Rica ha sido víctima de aquellos que “se taparon los ojos” para NO DENUNCIAR, se callaron para cuidar sus intereses económicos, se unieron a la complicidad para mantener privilegios estatales y se hundieron en el conformismo, estableciendo así la cadena de corrupción que ya está descubierta.
Experimentamos hoy una oleada de acciones desesperadas de la oposición más INSENSATA, NEGLIGENTE y TEMERARIA de nuestra historia reciente.
Los golpes a uno de los derechos más preciados (justicia pronta y cumplida) del ser humano ha sido pisoteado por el Poder Judicial. La Corte Suprema de Justicia y sus 22 magistraditos (as) reeligieron al fiscal general…, sin palabras. Me gané una “cajita blanca”, albergaba la posibilidad de que algunos 6 o 7 magistrados votaran en contra, justificando sus votos con la expresa necesidad de acatar la ley y someter a concurso dicha elección.
Con el pasar del tiempo, la ciudadanía se volvió “poco visionaria y confiada” en el discurso político tradicional, no logramos encontrar las herramientas necesarias para contrarrestar el enraizamiento del comunismo en la academia. Lo anterior hizo que hoy tengamos esta “lacra de politiquillos baratos” despedazando nuestra paz social y la estabilidad de los hogares costarricenses, socavando los principios y valores que siempre nos han distinguido.
A Dios gracias, continúan siendo minoría las víctimas de este mal. Es increíble como una gama de “marchantes y defensores del amarillo y negro” no saben definir que es un presupuesto universitario y mucho menos cómo y quiénes lo manejan. ¡Hay que limpiar nuestras universidades y volver al sensato punto de partida!
Son urgentes verdaderas “lobotomías” que hagan regresar a la coherencia y a la racionalidad a esta mínima pero ruidosa “secta de zombis”. ¡Hay muchísimo más trigo que cizaña!
Costa Rica merece lo mejor, estamos en una etapa histórica para reencauzar nuestro sistema de gobierno, continuar con los hechos y no volver a los discursos y palabras vacías del pasado. Una consecución de acciones a lo largo de 16 años —de los cuales ya han transcurrido 4 años y casi 6 meses— hará evidente la verdadera Costa Rica que soñaron nuestros antepasados. ¿Cuándo presentará el Poder Ejecutivo el próximo proyecto de Armonización Eléctrica? De lo anterior y más, hablaremos la próxima semana, Dios primero.
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El autor es Licenciado en Relaciones Internacionales. Analista político internacional. Además elabora procesos de capacitación política, desarrollo comunal y administración. maumazu208@gmail.com.