
Hoy recibimos el Presupuesto Ordinario para el Ejercicio Económico del 2019, el cual estaremos discutiendo en la Comisión de Asuntos Hacendarios, presidida por mi persona. Durante la discusión seremos minuciosos y responsables a la hora de revisar las distintas partidas presupuestarias; especialmente en dos ejes importantes. Primero, debemos asegurarnos que el Estado no quede desfinanciado, con el fin de evitar presupuestos extraordinarios por montos exorbitantes, como fue el caso del Presupuesto del 2018. También verificaremos que se estén cumpliendo las medidas de contención de gasto anunciadas por la Ministra de Hacienda en el Plenario Legislativo.
Es importante mencionar que sería irresponsable enviar un presupuesto insuficiente para cubrir las necesidades que tendrá el Estado durante todo el año, como lo hizo el gobierno anterior con el presupuesto del 2018 al no presupuestar los 600,000 millones de colones solicitados como presupuesto extraordinario recientemente y que estará próximo a elevarse a casi un billón de colones con el segundo monto extraordinario, ya anunciado por el Ministerio de Hacienda. Cabe destacar, que los argumentos presentadas por el ex Ministro de Hacienda y ex vicepresidente de la República, Helio Fallas, no son de recibo, dado que presupuestaron bajo expectativas de canjes de deuda, las cuales dependen del sentir del mercado y distan de ser un supuesto contundente. Asimismo, preocupa aún más que los distintos funcionarios y autoridades de Hacienda evadan responsabilidad a la hora de explicar el porqué del desfinanciamiento y del tardío envío de un presupuesto extraordinario, que derivó en pagos de amortizaciones sin el aval de la Asamblea Legislativa.
Quedando esto claro, es vital que ante la situación fiscal que atraviesa el país, el presupuesto presentado por el Poder Ejecutivo para el 2019 debe realmente reflejar medidas austeras por parte del Gobierno. Entre ellas, se ha anunciado que el monto nominal presupuestado para el gasto operativo sería el mismo que en el 2018. De igual manera, políticas de contención en partidas como publicidad, viajes al exterior, pagos de horas extra, asignación de plazas vacantes, y distintas medidas en torno a las remuneraciones de los empleados públicos. Es importante señalar que este elemento es crucial dentro de la discusión de la reforma fiscal, dado que, de no existir una contención en el gasto, el problema fiscal se continuará agravando. Sin embargo, el monto final, al que se le suele prestar la mayor atención, no debe ser el único foco de atención, interesa también la calidad del ejercicio presupuestario.
Por tanto, comprendemos que la discusión del Presupuesto Ordinario es de suma importancia, no sólo por la situación fiscal que atravesamos, sino también, porque del presupuesto depende el buen funcionamiento del Estado. Por consiguiente, asumiremos el análisis del ejercicio presupuestario tanto cualitativa como cuantitativamente, con toda la seriedad, responsabilidad y cautela que se requiere y haremos las advertencias que consideremos necesario señalar. Lo anterior, en aras de evitar incertidumbre en los mercados, un mayor deterioro de las finanzas públicas del país y del bienestar de todos los costarricenses.
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