
Al celebrarse el 36 aniversario de la Proclama de la Neutralidad Activa, Perpetua y No Armada de Costa Rica de 1983 reconocemos al entonces presidente de la República, Luis Alberto Monge Álvarez su interpretación histórica de la realidad nacional.
El Presidente Monge proclama una política de paz ante los peligros de la guerra en Centro América cuyos intereses iban más allá del istmo. Asume iniciativas y participa activamente en acciones tendientes a reconciliar a los pueblos centroamericanos. Para aquella fecha, nuestros vecinos sumaban 100.000 muertos y un millón de desplazados. Los ejércitos crecían con millares de jóvenes y nosotros, escalábamos en temor. El espectro de la guerra era cada día más real. La paz se escapaba de las manos de los pueblos hermanos. El Presidente dijo públicamente que la guerra era el fracaso de toda política.
Luis Alberto Monge proclama a Costa Rica como potencia espiritual. Expresa que nuestra fuerza se sustenta en la fortaleza moral. Surge de la voluntad y la esperanza de los seres humanos. Vivimos en paz porque hemos construido pacientemente una sociedad que garantiza la libertad para acercarnos cada día más a la felicidad.
Resume el espíritu de la proclama de Neutralidad cuando explica que Costa Rica no es potencia económica, no es potencia política, no es potencia militar ni quiere serlo. En voz potente dice: Costa Rica es potencial espiritual porque el pueblo practica una fe viva en la fuerza del sentido común, en la fuerza de la voluntad y en la fuerza de la moral.
Dijo el Presidente a los costarricenses que no puede una nación escalar en su asenso civilizador sin el genio de quienes nos precedieron. Nuestra paz no es producto del azar sino fruto del trabajo de un pueblo conducido por sabios gobernantes en la ruta de un proyecto nacional de vocación pacífica.
Juan Mora Fernández, maestro rural Jefe de Estado dijo al Congreso en 1829:…en circunstancias de que todo el cuerpo de la República Centroamérica aparece dividido, consumido y cubierto de sangre, de cenizas, de llanto y desesperación por los funestos estragos, ruinas y desolación que ha causado el fuego voraz de las pasiones, de la discordia y de la guerra civil en los demás Estados, observaréis con placer que el de Costa Rica presenta un cuadro, aunque pequeño y sencillo, ileso y agradable e iluminado en todo su círculo por el Iris de la paz…
Tres décadas después el Presidente Jesús Jiménez, otro maestro,, informaba al Congreso… Por desgracia, otras naciones de Centroamérica se ven empañadas en una lucha que el gobierno de Costa Rica no ha podido evitar procurando un arreglo pacífico… Costa Rica conservará su Neutralidad, pero siempre dispuesta a emplear su influjo en favor de la paz centroamericana.
En la misma línea de la historia, el joven abogado, Presidente Bernardo Soto al concluir su mandato dijo:…El Gobierno que he presidido, para quienes las lecciones de la historia no son letra muerta, ha juzgado que el mayor peligro para la paz y la concordancia de los pueblos, está en la tendencia, por desgracia no raras veces manifiesta en América, de inmiscuirse en los asuntos de los otros; y consecuente con esa creencia, (Costa Rica) se ha abstenido siempre de mezclarse en lo que no atañe a sus propios intereses, salvo el caso de concurrir como mediador para restablecer la armonía…
Más adelante en el mismo informe el Presidente Soto agrega:… Procede el carácter del pueblo costarricense, enemigo de complicaciones y poco dado a aventuras; procede del espíritu que he querido imprimir al Gobierno…
La Neutralidad hija de la cultura costarricense, descendencia de la idiosincrasia es también retoño del único país en la historia de la humanidad en que el general victorioso de la revolución (de 1948), un agricultor y autodidacta de nombre José Figueres Ferrer, abole el Ejército como institución permanente y en el mismo acto, destina los recursos militares a la salud y educación del pueblo.
Este hombre de singular estatura universal, en el acto de la abolición del ejército costarricense elevó esta hermosa plegaria:… Somos sostenedores definidos del ideal de un mundo en América. A esa patria de Washington, Lincoln, Bolivar y Martí queremos hoy decirle: ¡Oh América! Otros pueblos, hijos tuyos también te ofrendan sus grandezas. La pequeña Costa Rica deseo ofrecerte siempre como ahora, junto con su corazón, su amor a la civilidad, a la democracia y a la institucionalidad.
Luego, la Asamblea Nacional Constituyente de la que Luis Alberto Monge fue su diputado más joven en 1949 disolvió constitucionalmente el ejército.
La proclama de Neutralidad es obra de su sensibilidad social, del profundo conocimiento de la historia patria.
Les invito a que elevemos pensamiento y corazón, que nos pongamos de pie para saludar la figura y la obra de Luis Alberto Monge como patrimonio de Costa Rica.
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