El oficialismo actual hace ruido mientras está trabajando: Mientras tanto, los partidos políticos de oposición se concentran y trabajan solo para enfrentar el ruido ajeno con ruido propio. Hace 6 años el actual oficialismo comienza a trabajar para ganar y gana la presidencia del gobierno anterior. Durante todo el gobierno anterior trabaja para ganar y gana la presidencia del gobierno actual. Desde que ganaron la presidencia actual están trabajando doble para ganar las siguientes elecciones municipales, (de las que casi logran ganar las elecciones anteriores), así como ganar la presidencia del gobierno siguiente. Mientras tanto, en la acera de enfrente, todos los demás partidos políticos derrotados continúan enfrentando solamente el ruido ajeno. Pareciera que los partidos políticos derrotados en las últimas elecciones no han entendido aún, que perdieron porque todo lo hicieron mal. Como dicen en una película “vale que alguien sí vino a trabajar”. En estas recientes elecciones quedó claro que solo un partido político trabajó para ganar. Otros dos partidos apenas lograron sobrevivir y, de los demás 17 cuál era el plan para Costa Rica? Nuestros partidos políticos no necesitan remozarse. Lo único que necesitan nuestros partidos políticos es volver a ser o llegar a ser partidos políticos de verdad. Partidos políticos para qué? Solo como uno más de los débiles requisitos para participar en nuestras tradicionales, anticuadas y folklóricas elecciones nacionales? En realidad, Costa Rica necesita urgentemente la existencia de partidos políticos permanentes en acción. Son parte fundamental de la democracia y, en general, son parte fundamental hasta de la vida misma de los costarricenses. Tampoco puede ser que se permita hacer partidos políticos de cortísimo plazo, solo para participar en las siguientes elecciones, a pura publicidad y gastos de campaña o, pidiendo prestada la antigüedad necesaria, de otro partido, solo para cumplir con uno de los poquísimos requisitos del TSE.
Las elecciones municipales, como las presidenciales y de diputados, adolecen de muchos defectos obvios y, las demás instituciones burocráticas de control, cuando encuentran alguno de esos defectos, solo hacen recomendaciones que nadie les hace caso porque no hay sanciones. Hace 200 años no se pedían requisitos de capacidad, pero eso tampoco puede ser a estas alturas del siglo XXI. Es obvio que se requiere de conocimiento, preparación y capacidad para tener eficiencia en los 3 poderes de la República y las municipalidades. En fin, las elecciones de cada 4 años en Costa Rica, no pueden seguir siendo solo contar votos como hasta ahora, solo para las estadísticas y para la historia. Necesitamos más y mejores ideas y más y mejores decisiones para que los procesos electorales también sean reflejo de una democracia moderna y no la misma Costa Rica de hace 200 años con autosalarios y autoprivilegios burocráticos desproporcionados para lo poquito que ayudan a nuestro país. También el TSE debería tener como prioridad actualizar y mejorar todo lo relativo a nuestros procesos electorales. Hace muchos años hubo en Costa Rica, partidos políticos de verdad, algunas veces en el poder y sino, compitiendo y vigilando desde la oposición, el buen trabajo esperado según el plan de gobierno anunciado por el partido en el poder. Está claro que se necesita mucho más que una simple escritura de abogado para demostrar la existencia de un partido político, como requisito del TSE para pedir el voto en los procesos electorales. Eso también ayudaría mucho a disminuir el creciente abstencionismo.
Pero necesitamos partidos políticos de verdad, de mediano y largo plazo, con estructuras serias, con planes y proyectos de meses y años en ejecución, con participación ciudadana real, con oportunidades para todos, con charlas, cursos y seminarios para todos los participantes, que produzcan nuevos liderazgos, sin egos ni egoísmos, que los temas de formación incluyan conocer las necesidades de todos los costarricenses, con especialización en el buen uso de los fondos públicos. Con trabajo demostrado en todas las comunidades. Necesitamos mucha más capacidad en nuestros Padres de la Patria y en las dirigencias municipales. Necesitamos que los exfuncionarios públicos, como representantes de sus partidos políticos, por medio de los cuales llegaron al poder, retribuyan en algo a Costa Rica, no por la paga, sino por la gloria y por la Patria, como satisfacción personal y como un excelente ejemplo para las nuevas generaciones.
Con partidos políticos de verdad, la reelección no es necesaria en puestos públicos y por el contrario, esa reelección es inconveniente para el país y como democracia. Las buenas ideas y el buen trabajo de los puestos públicos debería seguir proviniendo día a día del buen funcionamiento obvio, de los partidos políticos permanentes en acción, que se supone representan. Nuestros partidos políticos no necesitan remozarse. Lo único que necesitan nuestros partidos políticos es volver a ser o llegar a ser partidos políticos de verdad. Partidos políticos para qué? Solo como uno más de los débiles requisitos para participar en nuestras tradicionales, anticuadas y folklóricas elecciones nacionales? En realidad, Costa Rica necesita urgentemente la existencia de partidos políticos permanentes en acción. Son parte fundamental de la democracia y, en general, son parte fundamental hasta de la vida misma de los costarricenses. Y ahora resulta que la coalición de los partidos políticos derrotados es la solución mágica para derrotar al oficialismo?