San José, 25 sep (elmundo.cr) – La presidenta de la República, Laura Fernández, se refirió este viernes a la salida de Manuel Tovar, quien fue destituido mientras se encontraba en Nueva York participando en actividades relacionadas con la Asamblea General de las Naciones Unidas.
Según explicó la mandataria, Tovar le había reportado otras actividades realizadas durante su viaje, entre ellas una reunión con el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, pero cuestionó que no le informara adecuadamente sobre la reunión del Escudo de las Américas, realizada el 22 de septiembre y encabezada por el presidente Donald Trump.
“Mire, yo supe que él hizo entrevistas en el Miami Herald, el CNN, porque él me mandó obviamente un reporte de sus viajes, que había tenido una reunión con Marco Rubio, que es un homólogo de él.”
Fernández diferenció entre las reuniones propias de un canciller y aquellas convocadas para jefes de Estado.
“Es que una cosa es una reunión entre cancilleres o entre secretarios y otra cosa es una actividad para presidentes.”
La presidenta sostuvo que, a su criterio, ningún ministro puede asumir por cuenta propia una representación presidencial en una actividad de ese nivel.
“Y hasta donde yo sepa, la presidente de este país soy yo y cualquier ministro, sea de mi riñón, sea el que sea, no va a jamás ocupar, ni mucho menos tomar decisiones sin el consentimiento de esta presidente.”
Fernández cuestiona representación en reunión con Trump
La mandataria explicó que, aunque había decidido no viajar a Nueva York para la Asamblea General de la ONU, consideraba que podía haber asistido a la reunión del Escudo de las Américas y posteriormente trasladarse a Colombia para cumplir con su agenda bilateral.
“Porque yo pude haber volado el domingo a Nueva York, asistir a esa reunión del Child of Americas, que fue un martes y volar el mismo martes en la noche a Bogotá y atender el miércoles el encuentro con el presidente de la Espriella”.
Fernández afirmó que el problema estuvo en que Tovar, según su versión, asumió la representación del país en esa actividad sin consultarle.
“Pero lo que él hizo, donde recibió la invitación y él se autodesignó como el representante de Costa Rica en ese encuentro. Eso es algo demasiado serio que yo no puedo pasar por alto.”
La presidenta señaló que consideraba que la reunión representaba una oportunidad importante para Costa Rica y cuestionó las consecuencias diplomáticas de que ella no estuviera presente.
“¿Por qué? Porque era una oportunidad muy importante para mí como presidente.”
Fernández también rechazó que el episodio pudiera reducirse a una diferencia personal.
“Esto es un tema de egos.”
“Se ve muy mal”
La mandataria explicó que, desde su perspectiva, la ausencia en la reunión podía generar una percepción negativa sobre Costa Rica frente al Gobierno estadounidense.
“Incluso cuando yo le pregunto usted qué dijo usted en temas de seguridad? Cómo se ve que el gobierno de los Estados Unidos invite a la presidente a una reunión para hablar de estos temas y que yo mande a un canciller que al día siguiente está recibiendo las cooperación.”
Y agregó:
“Van a decir esta señora sí es buena para recibir cooperación, pero para atender una invitación nos da la espalda, se ve muy mal.”
Fernández sostuvo que situaciones de este tipo pueden afectar la política exterior del país.
“Y esas son cosas que le causan un daño a nuestra política exterior.”
La presidenta insistió en que la decisión sobre quién representa al país en determinadas actividades corresponde a la Presidencia.
“Pero esa es una decisión que es mía como presidente de este país.”
Finalmente, Fernández defendió su decisión de destituir a Tovar y vinculó el caso con la disciplina dentro de su gabinete.
“Y no voy a permitir que ningún ministro arroje potestades que son exclusivas de la presidenta de la República.”
La mandataria concluyó:
“Si dejo pasar esto por alto, sentaría un pésimo precedente, no solamente en el manejo de nuestra política exterior, sino también en lo que es la disciplina que debe de tener un gabinete.”
La destitución de Tovar fue comunicada el 24 de septiembre. Presidencia señaló que el entonces canciller participó en la sesión del Escudo de las Américas sin informar previamente a Fernández y calificó el manejo de la situación como un hecho que provocó un “daño de carácter estratégico”.