La presidenta inició marcando el rumbo del país

» Por Luis Fernando Allen Forbes - Director ejecutivo Asociación Salvemos El Río Pacuare

La nueva presidenta ha tomado posesión de su cargo en medio de un ambiente político marcado por la polarización y las críticas anticipadas. Sus detractores insisten en afirmar que quien realmente gobernará será Rodrigo Chaves, insinuando que ella será únicamente una figura decorativa o un “títere” político. Sin embargo, esa narrativa desconoce aspectos fundamentales de su trayectoria personal y profesional.

La presidenta ha demostrado contar con una sólida formación académica, experiencia y carácter. Quienes la conocen resaltan su determinación y capacidad para asumir responsabilidades complejas. Por ello, corresponde darle el espacio y la legitimidad que merece para ejercer el liderazgo que el país le ha confiado. En democracia, los resultados deben evaluarse a partir de la gestión y no de prejuicios políticos previos.

Costa Rica enfrenta desafíos importantes en materia económica, social y de seguridad. En este contexto, el país necesita estabilidad, diálogo y una visión de futuro. Más allá de las diferencias ideológicas, lo conveniente es que todos los sectores políticos actúen con responsabilidad y madurez.

También resulta válido señalar que algunos grupos han intentado trasladar al debate nacional, conflictos internacionales ajenos a nuestra realidad inmediata. Costa Rica históricamente ha defendido la paz, la diplomacia y el respeto entre naciones. Nuestro enfoque debe seguir centrado en resolver los problemas que afectan directamente a los costarricenses: empleo, educación, infraestructura y oportunidades para las comunidades más vulnerables.

A la oposición le corresponde fiscalizar y proponer, pero también comprender que cualquier proyecto social o de desarrollo requiere recursos y estabilidad económica. Gobernar implica tomar decisiones responsables y construir acuerdos, no únicamente mantener campañas permanentes de confrontación.

El momento exige, análisis sereno y compromiso con el bienestar nacional. Costa Rica siempre ha destacado por su capacidad de diálogo y convivencia democrática. Ojalá que esa tradición prevalezca en esta nueva etapa política, por el bien del país y de todos sus ciudadanos.

La firma de su primer decreto evidencia que existe una línea de acción clara en asuntos fundamentales como la política carcelaria, el proyecto de Ciudad Gobierno, el desarrollo de la Marina de Limón y el debate sobre la explotación minera en Crucitas.

Estas decisiones reflejan determinación y capacidad para asumir temas complejos que durante años han permanecido entrabados por discusiones políticas e ideológicas. Costa Rica necesita soluciones reales y liderazgo firme para enfrentar problemas estructurales que afectan la competitividad, la seguridad y el desarrollo económico.

Finalmente, La oposición tiene un papel importante en cualquier democracia: fiscalizar, cuestionar y proponer. Pero también debe actuar con responsabilidad y reconocer que los proyectos sociales y de desarrollo requieren estabilidad, inversión y recursos. La política no puede convertirse en una campaña eterna de división.

Los artículos de opinión aquí publicados no reflejan necesariamente la posición editorial de EL MUNDO. Cualquier persona interesada en publicar un artículo de opinión en este medio puede hacerlo, enviando el texto con nombre completo, foto en PDF de la cédula de identidad por ambos lados y número de teléfono al correo redaccion@nuevo.elmundo.cr, o elmundocr@gmail.com.

Últimas noticias

Te puede interesar...

[tipocambiocompra]
[tipocambioventa]

Últimas noticias

Edicto