
La educación en Costa Rica actualmente se ha visto envuelta en varias controversias, y podríamos decir que ha sido víctima de una campaña electoral conservadora o de doble moral como señalan algunos, por motivo de la inclusión de los Programas de Educación para la Afectividad y Sexualidad Integral y, posteriormente, los menús en las escuelas. Han surgido cualquier cantidad de memes al respecto que nos han hecho reír y distraernos de un hecho importante: mientras en Venezuela la deserción escolar es significativa porque las familias no tienen recursos para enviarlos a estudiar, aquí cierran escuelas por desacuerdos entre familias y los programas educativos, pese a que la Ministra de Educación Sonia Marta Mora Escalante, ha mencionado en repetidas ocasiones que no es obligatorio recibir las clases, con una carta de la familia el estudiante se exime de cursarlas. Pero los problemas educativos, y quizás los realmente importantes, no se limitan a estos hechos, van más allá.
Uno de tantos problemas a los que hay que hacerle frente, es que la calidad educativa aún continúa siendo un reto de gran envergadura. Un aspecto realmente sustancial (considerando que la responsabilidad primordial de alimentar a los niños y las niñas es de las familias, así como la tarea de educarlos sexualmente) es la calidad que ofrece nuestro Sistema Educativo en cuanto a la labor que realizan los profesionales en educación para formar a la niñez.
Se ha propuesto la aplicación de exámenes psicológicos o de conocimiento a los docentes para garantizar su contratación en el sector público (algunas instituciones privadas ya solicitan examen médico y psicológico). También, que el Colegio de Licenciados y Profesores en Letras, Filosofía, Ciencias y Artes (Colypro) exija más requisitos para la incorporación. No obstante, apuntar por un examen o evaluación cuantitativa, que si bien es cierto refleja el conocimiento temporal (porque este cambia cada vez con más rapidez y se debe estar en constante actualización), no indica que sea un buen docente, que tenga vocación y empatía. La vocación y la empatía son aspectos fundamentales para ejercer la educación y dichas cualidades no se pueden cuantificar. Además, que estas se reflejan en el ejercicio diario de la docencia, lo cual requeriría, para ser comprobada, una constante supervisión.
Por otro lado, hay un punto que pocos se atreven a tocar, porque en su imaginario visualizan a los docentes e instituciones educativas como aquello que debe hacer lo que actualmente ya las familias no quieren hacer: educar, mantener y cuidar a sus hijos e hijas. Este punto corresponde a la jornada y salarios que devengan los profesionales en educación, en el sector público como los CEN CINAI y en el sector privado como guarderías y Redes de Cuido.
Las maestras de preescolar en los CEN con grado académico de bachillerato o licenciatura trabajan de 7:00 am a 3:00 pm, más el trabajo que se llevan para la casa, por un salario inferior al que corresponde al grado de bachillerato. No gozan de muchos beneficios que tienen las docentes que laboran para el MEP. Asimismo, las docentes que trabajan para empresas privadas como guarderías, trabajando de ocho a diez horas diarias, más el trabajo que se llevan para la casa, en ocasiones sin ser aseguradas y por un salario a conveniencia del patrono. En las Redes de Cuido sucede similar, son contratadas con los beneficios mínimos, horarios de ocho a diez horas y, en el mejor de los casos, se les paga lo que corresponde al grado de bachillerato.
Ahora bien, si trabajar sentados en una oficina y con aire acondicionado, resulta agotador, imagínense lo que puede ser laborar con treinta infantes, provenientes en algunos casos de hogares disfuncionales, por diez horas diarias, sin seguro y por 380 000 mil mensuales. Realmente no hay comparación. Aun así, se tilda a algunos docentes de “vagos” y sin vocación.
En Costa Rica se necesita que el docente sea dignificado para que pueda dar con calidad la energía y entrega que debe dar, es decir, no se puede pensar en exigirles más cuando las condiciones laborales no son las mejores. Obviamente, se debe pensar muy bien la selección de profesionales en educación, pero es difícil intentar evaluar o cuantificar con un examen los aspectos que requieren observación constante para ser comprobados, ya que en ocasiones durante las pruebas psicológicas se pueden decir o expresar sentimientos y creencias poco ciertas, haciendo que el examen no tenga validez real. La docencia más que educadores con un 100 en los exámenes de evaluación requiere profesionales capaces de amar y formar con respeto, responsabilidad y disciplina, y en ocasiones, dichas cualidades dependen de la educación que hayan recibido en el hogar y se pulen con la experiencia en los espacios educativos junto con sus estudiantes.
La responsabilidad de formar profesionales de alta calidad en educación compete a las universidades, quizás sea una mejor opción demandar más a las universidades públicas y privadas para que formen educadores competentes, es decir, exigir en los requisitos de admisión, planes de estudios actualizados y profesores que transmitan entrega por lo que hacen. Pero sucede lo contrario, las carreras como ingenierías, artes y arquitectura, son algunas de las que más requisitos y capacidades requieren para su ingreso, así como puntajes altos, mientras que las ciencias sociales son las de fácil admisión y con puntajes bajos.
Esta situación merece un análisis minucioso para detectar cual es el factor determinante en la formación de profesionales en educación competentes que colaboren con la promoción de una educación de calidad. ¿Está el problema en la formación que reciben en las universidades? O ¿Está en el Ministerio de Educación Pública (MEP) por no seleccionar profesionales en educación competentes y no velar rigurosamente por el desempeño adecuado de los docentes?, o quizás este en el Colegio de Licenciados y Profesores en Letras, Filosofía, Ciencias y Artes (Colypro) por no replantear los requisitos para la incorporación. Posteriormente, analizar detenidamente si el sector público y privado ofrece a los docentes salarios justos, de acuerdo con la ley y con su horario laboral, porque no podemos exigir sin dar condiciones adecuadas y justas.
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Sobre la autora:
Zeidy María Rodríguez Villegas es Licenciada en Educación Preescolar, Universidad de Costa Rica y Licenciada en Educación Preescolar: Estimulación y corrección del lenguaje, Universidad Estatal a Distancia de Costa Rica
Publicaciones:
En el año 2016 fue Ganadora del primer lugar género ensayo en el I Concurso Literario, Universidad de Costa Rica, con el Ensayo: Aportes de la Neurociencias a la Educación.
Actualmente está a la espera de la publicación de un ensayo en un libro y dos en blogs.
Ha publicado en el Blog del Campus Estudiantil UNED, Costa Rica los siguientes ensayos:
Pay it Forward: Un análisis de frente a la situación de violencia infantil en nuestro país. Link: https://campusestudiantiluned.com/noticias/pay-it-forward-un-analisis-de-frente-la-situacion-de-violencia-infantil-en-nuestro-pais
Análisis de la educación accesible a través de la película Taare Zameen Par. Link: https://campusestudiantiluned.com/noticias/analisis-de-la-educacion-accesible-traves-de-la-pelicula-taare-zameen-par
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