
Chile es un país que ha sido modelo para todo Latinoamérica por liderar de manera positiva la mayoría de los índices, por lo que para un extranjero es inexplicable que los chilenos hayan salido a las calles alegando desigualdad, siendo Chile uno de los países con menor desigualdad en América Latina con un 0.56% según el BID, además de ser reconocido por un modelo que redujo drásticamente la pobreza pasando de un 50% a un 7.8% y destacándose por ser el país de la OCDE con mayor movilidad social, lo que quiere decir que entre los países desarrollados es el que ha logrado que sus ciudadanos de todos los estratos sociales se vean beneficiados de la riqueza más rápidamente, tomando en cuenta que las políticas públicas le han permitido también pasar de un incremento del PIB de $400 a $2800 per cápita, y como dice la frase que se ha popularizado “uno puede tener sus propias opiniones, pero no sus propios datos, pero entonces, ¿qué es realmente lo que sucede en Chile?
Lo que sucede en Chile no tiene una explicación, sino varias, diversos grupos convergen entre sí contra el modelo, y vamos a analizar rápidamente cada uno de ellos:
-Anarquismo, este país tiene aproximadamente 10 años de ver como en sus colegios hay actos terroristas, pero las autoridades no lo han denunciado tal y como son, sino que se han opacado bajo la línea de “actos violentos en el liceo”, en las calles de varias regiones, pero principalmente en Santiago, hace años se ve las paredes rayadas con mensajes anarquistas, también llama la atención como hay libros en las calles que se venden hace años y parece tienen alta demanda, sobre manuales de anarquismo en todas sus variantes y este movimiento ha ido creciendo en la juventud chilena bajo u concepto muy nihilista de buscar la destrucción total del sistema.
-Feminismo radical, la tercera ola del feminismo está siendo muy nociva para la sociedad, pues lo que se pide no es igualdad de oportunidades y una equiparación de derechos, sino que ya se convirtió el feminismo en una ideología con sus propios dogmas impregnados por la izquierda, donde se ven mensajes contra el capitalismo como opresor de la mujer, cuando por el contrario ha sido este sistema económico el que nos ha permitido a muchas mujeres insertarnos en el mercado laboral y tener una mayor independencia y oportunidades en la sociedad, estas feministas en Chile están muy radicalizadas y también practican acciones para desestabilizar a la sociedad chilena y usan la subversión como su principal herramienta.
-Grupos Antiglobalización, estos grupos se oponen a los organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial, la Organización Mundial del Comercio que implementan políticas económicas internacionalmente, así como a las empresas transnacionales, que en Chile hay mucha inversión de estas, en los primeros nueve meses de 2019 la inversión extranjera directa (IED) en Chile superó los $10 000 millones, según Invest Chile.
-Migración, Como lo expresa en sus estudios Álvaro Bellolio, jefe del Departamento de Extranjería y Migración, Chile triplicó la inmigración en 5 años y si bien es cierto en muchos casos ha sido positivo porque han venido a aportar al sistema productivo del país, también en otros casos se ha convertido en un problema, hay un cambio demográfico importante en Chile y el problema es la irregularidad de estos migrantes porque aproximadamente un millón han entrado como turistas y se han quedado en el país, en este sentido al ser ilegales los permisos para trabajar también se complican, pero no solo eso es lo que viene con esta situación, sino que hay temas culturales y hasta de salud.
Para dar una pincelada, Chile se ha tenido que capacitar en enfermedades de Haití porque los profesionales de las áreas de salud no estaban preparados para afrontar las condiciones de una población como la haitiana que ha vivido en un país donde los índices apuntan negativamente, Haití es el país de América Latina con el peor desarrollo humano, este índice mide la esperanza de vida al nacer, años promedio de escolaridad, PIB como indicador de nivel de vida, y al otro extremo Chile es el país de América Latina con el mejor índice de desarrollo humano de la región, lo que por supuesto complica la inserción de esta población, pues son sociedades totalmente opuestas y a diciembre del 2018 el total de migrantes haitianos era de 179.00, según el INE.
-Ideología, para entender lo que está pasando hoy en Latinoamérica, hay que entender la historia de Latinoamérica. En 1991 con la desintegración de la URSS, que financiaba a la izquierda en Latinoamérica y mantenía a Cuba, que en 1992 debido a esto pasó por lo que se conoce como el “periodo especial”, porque ya la URSS no pudo seguir manteniéndolos; aunque posteriormente, con el petróleo de Venezuela siguieron subsistiendo.
No hay que olvidar de dónde nacieron los partidos de izquierda en Latinoamérica y ahí es donde está la respuesta fundamental, nacieron de las guerrillas. El auge de las guerrillas fue en los 60 pero hoy en día no dejan de estar íntimamente ligados a la izquierda, movimientos armados en apoyo a Fidel Castro quién era uno de los grandes líderes, entre las más conocidas se pueden mencionar:
-El Movimiento de Izquierda Revolucionario (MIR) en Chile.
-El Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) en El Salvador.
-El Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) en México.
-Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
– Movimiento de Liberación Nacional (Tupamaros) en Uruguay.
Todos estos movimientos lo que pretendían era tomar el poder por la fuerza, con violencia, sin embargo, no es un concepto que se inventó Fidel, viene desde Lenin que en 1917 hizo “la revolución rusa”, quién incluso escribió un libro llamado “Revolución y Estado”, en esa época donde explica ésta concepción que tenía de la lucha armada con movimientos y que defendía el concepto de Marx y Engels sobre la “dictadura del proletariado” que era la transición hacia el comunismo.
Con la caída de la URSS como antes mencionaba, se creó en 1992 el Foro de Sao Paulo, dónde la izquierda dejó las armas y empezó a buscar el poder por medios democráticos, eso sin que el narco guerrillas hasta hoy existentes siguieran con otros negocios como el del narcotráfico para financiar sus movimientos.
Desde 1992 y hasta la fecha la izquierda por medios democráticos había estado ganando elecciones, pero hace un tiempo para acá cuando el modelo socialista empezó a evidenciar su fracaso, volvieron a perder elecciones y eso ha provocado que quieran volver a su génesis, sus principios ideológicos están cimentados sobre la base de tomar el poder por la fuerza y lo que vemos hoy es solo como están volviendo a sus raíces.
La izquierda latinoamericana internacional que está aprovechando para desestabilizar a la región mediante un planteamiento que se hizo en julio en el Foro de Sao Paulo, dónde crearon el Foro De Puebla.
A confesión de parte relevo de prueba, son públicas y notorias las declaraciones de Nicolás Maduro y Diosdado Cabello celebrando la destrucción que están ocasionando manifestantes en otros países de Latinoamérica.
Hay que reconocerles que han sabido cómo reinventarse durante mucho tiempo han tenido diversas auto-denominaciones, comunistas, marxistas, leninistas, socialismo real, socialismo del Siglo XXI y ahora hasta se dicen progresistas.
Y su lógica es que como el socialismo no funciona tenemos que demostrar que lo que ellos llaman neoliberalismo (que prácticamente es todo lo que no sea ellos, ahora hasta se atreven a llamar a los demócratas fascistas) no funciona, por eso Chile ha sido uno de los países donde más destrucción irracional y desproporcionada han provocado, pues cuando Fidel estuvo en Chile en 1971 CON Salvador Allende, su plan era instaurar el comunismo en Chile y hacer de este país lo que se hizo con Cuba, con Venezuela, y se intenta aún hacer con otros países, pero como sabemos, Chile fue el país en el que sus esfuerzos fueron fallidos por la intervención militar en 1973 que imposibilitó esto y hoy en día Chile es como decimos popularmente “el trapito de dominguear” de la oposición a los modelos castrochavistas.
-Por último, la delincuencia común, ha aprovechado el caos para robar sin ninguna consecuencia.
Todos estos grupos focalizados son minorías monotemáticas y que además se enfocan en los problemas sin respaldo y no en las soluciones para los chilenos, dado que su tema es muy distante de las necesidades de la mayoría de la población. Esto dificulta la definición de un movimiento único y líderes para negociar o voceros para que el Gobierno pueda reestablecer el orden público.
Lo que he visto en Chile además no deben de llamarse erróneamente manifestaciones, porque no son manifestaciones, sino terrorismo, quizás el primer día lo eran, pero luego se convirtieron en actos que violentaban la propiedad, la vida, los derechos y en general la integridad de miles de chilenos. Con la situación del metro se ve el primer acto terrorista que no es espontaneo, sino planeado, pues queman simultáneamente varias estaciones del metro a la vez.
Quien no tiene argumentos recurre a la violencia, como los datos respaldan el modelo que implementaron en Chile principalmente los Chicago Boys, como decía Robert G. Ingersoll, “la verdadera civilización es aquella en la que todo el mundo da a los demás todos los derechos que reclama para sí mismo” y esto definitivamente no lo vemos en este grupo.
Aunque Chile ha sido un país que ha aplicado políticas públicas y las bases de un modelo exitoso que han dado excelentes resultados como, la descentralización, un marco de instituciones sólidas, políticas económicas que incentivan el ahorro y la inversión, han fomentado una sociedad de propietarios, apertura comercial, competencia internacional, reducción de aranceles equilibrios macroeconómicos, es cierto que Chile no es un país perfecto, sino perfectible.
En las últimas décadas años ha retrocedido en la implementación de ese modelo que lo ha hecho avanzar y en vez de profundizarlo, como debieron, han ido aplicando políticas públicas contrarias, la carga tributaria por ejemplo ha ido en aumento con el pasar de los años, el IVA del 19% es de los más altos de América Latina, un impuesto a rentas de capital, empresas comerciales, industriales, mineras, entre otras, llamado Global Complementario, de un 27%, así como del impuesto de renta que puede llegar al 40%, aumentando la carga y tributaria más de 5% del PIB.
Otro asunto con el tema de las pensiones, es que todos los sistemas de pensiones alrededor del mundo están presentando problemas por los aumentos en la expectativa de vida y la disminución de las tasas de natalidad, pero sin duda los sistemas de capitalización han resultado tener mejores resultados que los de reparto, sin embargo se tardaron en resolver el problema técnico, que se soluciona con un cálculo actuarial para que el Estado no tenga que seguir subsidiando una parte y sea como antes autosuficiente, con las nuevas variables que presenta la sociedad chilena para que el fondo sea rentable y tenga el retorno esperado.
Cuando uno ve como extranjero la realidad de Chile, después de un largo análisis comparado entre lo que la realidad empírica me permite ver y lo que los datos estadísticos demuestran, la conclusión llega a ser la que menos se esperaban: los chilenos descuidaron la cultura, todos estos grupos insurrectos subversivos, fueron tomando poco a poco y estratégicamente los espacios donde los jóvenes se estaban educando y hoy en día vemos como el auge de esta desestabilización viene de las nuevas generaciones principalmente. Por lo tanto, para que Chile pueda seguir su camino a la prosperidad, debe buscar solucionar el verdadero problema, que es el anteriormente mencionado.
—
Los artículos de opinión aquí publicados no reflejan necesariamente la posición editorial de EL MUNDO. Cualquier persona interesada en publicar un artículo de opinión en este medio puede hacerlo, enviando el texto con nombre completo, fotocopia de la cédula de identidad por ambos lados y número de teléfono al correo redaccion@elmundo.cr.