
Por Andrés Bermúdez Aguilar*
Luego de las dos primeras décadas, tras la revolución del 48, Costa Rica inició un período que provocó agotar sus defensas al punto de sufrir de una alergia crónica a la planificación y visión del Estado; más bien, los medicamentos recetados han servido para calmar la sensación; algo similar a la función de ponerle parches a una pelota de fútbol.
Es tan grave esta alergia crónica a la planificación que ha provocado que la durmiente incultura costarricense derive en los problemas que aquejan hoy al Estado costarricense que no se combaten con tan solo leyes y decretos, sino más bien con voluntad ciudadana y política.
Pero el desafío de levantar la voluntad política y ciudadana no se basa en el diagnóstico del problema -porque de eso en el país somos expertos- sino en el reto de imaginar y soñar propuestas.
Por ello los reto a imaginar. Imaginemos que convivimos bajo el contexto político de un acuerdo nacional real, de aquel que proviene de la boca para adentro y esa precocidad electoral la hemos superado para trabajar un par de años libres de esas marañas que produce ese estado.
Bien, imaginemos que un grupo de alcaldes pertenecientes al área metropolitana se reúnen para buscar soluciones a problemas en común: movilidad urbana, residuos sólidos y abastecimiento de agua.
No obstante, enfoquémonos en el tema de movilidad urbana en momentos donde el Instituto Costarricense de Ferrocarriles (INCOFER) mantiene un entrabamiento político-burocrático y está encarcelado en un debate sobre qué paso siguiente dar.
Ante ese contexto y la urgencia, estos alcaldes metropolitanos se reúnen y reúnen para construir una propuesta. Y una reunión de tantas, deciden que un tren metropolitano debe tener viabilidad, pero no en su línea férrea actual, sino en una nueva dirigida en caminos intercantonales que conforme un anillo más inclusivo y con volumen que se conecte a proyectos de sectorización.
Imaginemos ese tren saliendo de Curridabat pasando por Montes de Oca para llegar a San José y de ahí dirigirse a Escazú, Santa Ana, Ciudad Colón (Mora) para llegar a Alajuela. De ahí salimos hacia Belén, Flores para llegar a Heredia; con destino a regresar a San José y de la Capital nos devolvemos a Montes de Oca y a Curridabat por medio de una vía férrea distante de rutas nacionales las cuales están atrofiadas por más de un millón de vehículos.
Pero la idea no solo queda ahí, puesto que para no dejar en desuso la actual vía férrea y aprovechar el derecho de vía, se propone utilizar la misma para la línea de un metrobus.
Obviamente los alcaldes de la zona metropolitana saben que el costo de soñar no les alcanza para lograrlo y aunque el Gobierno apoye, la meta no se alcanza. Por ello, proponen incorporar al sector privado en el sueño.
Inspirados en una noble solución y mirando a la Alcaldía de Bogotá o Medellín se proponen en la mesa diseñar estaciones estratégicas que cumplan la funcionalidad de zona mixta (habitacional y comercial) y de sectorización (Autobuses).
Muy animados en un acuerdo nacional por la movilidad urbana, estos actores verán los beneficios de tan grandísima inversión.
El CONAVI ya no tendrá que desperdiciar tantos empréstitos en ampliaciones de rutas nacionales y nosotros no deberemos pagar intereses de un proyecto que iniciará en 5 años (si tenemos suerte).
El ciudadano ya no perderá minutos vida en presas y evitaremos matar el espíritu “pura vida” como lo diagnostica Mónica Araya.
Con esta descongestión vial, las ciudades podrían iniciar la expansión de los espacios públicos de convivencia que disminuirían los problemas de obesidad, estrés y seguridad ciudadana; creo que seríamos más “Pura Vida”.
Éste es el reto de imaginar, soñar y proponer para despertar voluntades y ejecutar los cambios necesarios. Porque no hay mayor precio monetario que pague y devuelva las horas-vida que se pierden en las presas, que pague la paz que se pierde en un barrio sin convivencia social y el desinterés por la incultura.
El cambio, no proviene de la boca de un político, sino que proviene de la acción de sus ciudadanos.
*Periodista
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