Simón Levy, nuestro protagonista, pareciera tener extrañas capacidades esotéricas como lo es el don de la “bilocación”. Es decir, pudo aparecer en noviembre recién pasado en dos lugares al mismo tiempo tan distantes el uno del otro como lo son Lisboa y Washington.
Simón Levy es un abogado mexicano de unos 40 años, de verbo encendido, beligerante, muy bien informado y quien fuera por un corto tiempo ministro en temas de turismo y de juventudes del gobierno anterior de México. El ha asegurado en varias entrevistas haber dejado el cargo rápidamente por diferencias irreconciliables con el mandatario Andrés Manuel López Obrador (AMLO) de quien dice tener mal concepto. Por los resultados de sus políticas y visión de país.
Lo había escuchado en una entrevista en el programa de TV de Laura Zapata. Ella lo entrevistaba vía telefónica. Dijo estar viviendo en Washington, conocer a Trump y de hecho colaborar con el gobierno de los Estados Unidos. Dijo también estar enterado de la corrupción del actual y retropróximo gobiernos principalmente de los hijos del ex mandatario AMLO.
Posteriormente, hubo una segunda entrevista igual vía telefónica, no se le vía la cara al señor Levy. Igual temas políticos sobre México, corrupción y el rol del gobierno de los Estados Unidos presionando sobre todo a la delincuencia organizada —los carteles y el fentanilo. Se refería a los hijos de AMLO e inclusive a los parientes políticos sobrinos de la ex esposa Beatriz Guitierrez Muller.
Mencionó que se había tenido que ir de México, porque lo estaban persiguiendo y que hasta a uno de sus hijos lo habían intentado perjudicar que había estado varias semanas en coma y cuidados intensivos. En los Estados Unidos es y está él y su familia mucho mas seguros.
Después, apareció Simón, ahora sí de cuerpo entero, siendo entrevistado, en otro programa de TV igual por este medio. En dos ocasiones de hecho. Ahí ya le veíamos la bella cara a Levy: sus gestos, su ritmo y tono al hablar, al explicar al brindar declaraciones.
Un tipo sin duda carismático, vehemente, guapo, amante de su país. Preocupado por la situación de su patria y de la gente. Involucrado en ayudar sobre todo por los temas de la violencia tan cruda y rampante que padecen sus compatriotas.
Levy es rápido, brillante. De esos que parece que ya sabe cual será la siguiente pregunta. Y que ya viene de una vez con las respuestas. Y mas preguntas y mas hipótesis y posibles explicaciones para los innumerables problemas del México de hoy.
Esa fue la última vez que supe del personaje y ya no vi mas a Simón Levy.
Hasta que un día, hace un mes aproximadamente, le preguntaron a la presidenta Claudia Sheinbaum en conferencia de prensa conocida como “las mañaneras” sobre Simón Levy. Que si era cierto que lo habían arrestado. Ella replicó afirmativamente. Lo arrestaron hoy mismo la Interpol en Lisboa, Portugal. Las razones un asunto civil —administrativo.
Aramba! Ahora si, entonces, Simón no era tan pulcro como parecía. Que pena!
Seguido, se desataron los medios, los análisis, las sospechas, los comentarios, etc, etc. Arrestaron a Simón Levy, el tipo es un vende humo, decían unos, es mentira, decían otros. Es un rufián, un perfecto estafador.
Ese mismo día, en un medio con una periodista famosa mientras informaba que Simón había sido arrestado en Lisboa, apreció Simón replicando e interactuando en la red X aka Twitter. En tiempo real, para asombro de todos. Diciendo así literal: no, nooo, no me han arrestado, aquí estoy en Washington.
Entonces, buscaron a la fiscal de la ciudad de México de apellido Alcalde quien huyó por la puerta trasera, para no tener que dar declaraciones.
Al día siguiente, la presidenta volvió a insistir en que era cierto que Levy había sido arrestado. Y mostró unos documentos tanto de la fiscalía así como de la Interpol.
Los periodistas haciendo su trabajo entrevistaron a Simón bien temprano por la mañana. Simón diciendo miren estoy en Washington. En una transmisión en vivo en lo que parecía tener al Capitolio como fondo sin embargo había algo raro en la toma. Con lo cual, se burlaron del periodista madrugador.
Luego, lo entrevistó otra periodista esta vez estaba en un restaurante. Pero, de nuevo el escenario tenía algo raro porque parecía ser un restaurante en Lisboa, Portugal.
Simón mostraba su pasaporte. Mostraba y perjuraba que estaba en Washington y que efectivamente había tenido un atentando en días recientes. Que él andaba con seguridad todo el tiempo y que eso lo había salvado.
Hasta que ya le dejaron de preguntar a la presidenta y Simón hizo un par mas de entrevistas y transmisiones en vivo desde Washington.
Y un medio digital dio con el momento final afirmando: es cierto.
Simón sigue muy activo en X e Instagram.