El principal relato de los últimos años diseminado como insistente propaganda en espacios análogos y digitales, producido por actores políticos y sociales, medios tradicionales y otros militantes “institucionalizados”, se resume en frases como las siguientes; veamos.
Se quiere montar una dictadura, hay una afrenta contra el orden constitucional y la institucionalidad, deriva populista y autoritaria que viola división de poderes dinamitando el diálogo político; y, existen enemigos de la democracia que restringen derechos, libertades e incitan al odio y la violencia.
Todavía parece inaguantable para algunos el triunfo electoral del año 2022, así como el pertinaz cuestionamiento a la estructura de poder que ha gobernado por más de 50 años según se verá más adelante. Dicha narrativa de terror intentó permear la reciente contienda electoral antes de que oficialmente comenzara, se extendió durante sus 4 meses e incluyó más “perlas” como las que siguen.
La democracia está bajo ataque y hay que defenderla, el Gobierno es un retroceso y encarna un peligroso proyecto sin ruta, tiene que librarse al país de la continuidad, se quiere destruir el Estado de Derecho y minar normas fundamentales; y, nunca será negociable la suspensión de libertades civiles.
El “coro apocalíptico” no fue escuchado el pasado 01 de febrero por los más de
2.4 millones de personas valientes que votaron en libertad, y redujeron en casi 10% la tendencia al alza del abstencionismo registrada desde 1998.
Ese pueblo que abarrotó las urnas de votos válidos también llenó de legitimidad a la Presidencia electa, que obtuvo más de 1.2 millones que representaron un excepcional triunfo del 48.5%, tornando innecesaria la siempre costosa -aunque muy apetecida por unos- segunda vuelta electoral.
Además de la continuidad en el Ejecutivo y su propuesta de cambio, la ciudadanía concedió al oficialismo una robusta bancada de 31 escaños reconfigurando las fuerzas en el Legislativo, para que prospere crucial legislación ordinaria pendiente. También y contrario a aquellos discursos de miedo, eligió lo que ahora luce como coalición contingente opositora de 26 diputaciones, de las que se reclama una representación coherente, responsable, facilitadora, constructiva y decisoria.
Con tales resultados ya declarados la alternancia republicana del poder comenzó en el Legislativo el pasado 01 de este mes, y continuará con la del Ejecutivo este 8 de mayo, de modo que la democracia, la Constitución y las leyes siguen gozando de muy buena salud. ¿Y la narrativa orquestada sobre el autoritarismo y la concentración de poder?
Con ayuda de IA, a continuación se ofrece una tabla que resume -parcialmente-los “acomodos” del poder político de 1970 a 2022, aclarándose que hasta 1998 se expresó en la Asamblea como bipartidismo, y que pese al multipartidismo surgido allí en 2002, las dos agrupaciones de antes tuvieron casa en Zapote hasta el año 2010, y una de ellas todavía mantiene residencia fija en parte del Estado.
| Periodo | Partido | Diputaciones | Ejecutivo |
| 1970- 1974 | PLN | 32 | Presidencia |
| Unión Nacional | 22 | ||
| Otros | 3 | ||
| 1978-1982 | Coalición Unidad | 27 | Presidencia |
| PLN | 25 | ||
| Otros | 5 | ||
| 1982-1986 | PLN | 33 | Presidencia |
| PUSC | 14 | ||
| Otros | 10 | ||
| 1990-1994 | PUSC | 29 | Presidencia |
| PLN | 25 | ||
| Otros | 3 | ||
| 1994-1998 | PLN | 28 | Presidencia |
| PUSC | 25 | ||
| Otros | 4 | ||
| 1998-2002 | PUSC | 27 | Presidencia |
| PLN | 23 | ||
| Otros | 7 | ||
| 2002-2006 | PUSC | 19 | Presidencia |
| PLN | 17 | ||
| PAC | 14 |
| Otros | 7 | ||
| 2006-2010 | PLN | 25 | Presidencia |
| PAC | 17 | ||
| ML-PUSC | 6 y 5 | ||
| Otros | 4 | ||
| 2010-2014 | PLN | 24 | Presidencia |
| PAC | 11 | ||
| MOV. LIBERTARIO | 9 | ||
| PUSC- PASE | 6 y 4 | ||
| Otros | 3 | ||
| 2014-2018 | PLN | 18 | |
| PAC | 13 | Presidencia | |
| FA | 9 | ||
| PUSC | 8 | ||
| ML | 4 | ||
| Otros | 5 | ||
| 2018-2022 | PLN | 17 | |
| RN | 14 | ||
| PAC | 10 | Presidencia | |
| PUSC | 9 | ||
| PIN | 4 | ||
| Otros | 3 |
Fuente: datos obtenidos por IA del TSE. Declaratorias de elección de diputados por periodos, y de Asamblea Legislativa. Fracciones Parlamentarias.
Es evidente que el bipartidismo dominó por décadas la escena política y electoral, y en el Legislativo nombró y reeligió la integración completa de varias Cortes Supremas de Justicia. Igualmente, esos partidos se alternaban en el Ejecutivo y mostraron su poder conjunto, cuando por ejemplo aprobaron en 1970 la Ley No. 4646 (o 4-3), para “distribuir” los puestos de juntas directivas de autónomas, simiautónomas y adscritas que en la actualidad suman 61 entidades.
Igualmente, con la Ley 5507 de 1974 que reformó la anterior, se introdujeron las presidencias ejecutivas para ampliar las oportunidades de la “clientela política”. Claro, con el multipartidismo parlamentario y la preponderancia del PLN que ganó consecutivamente el Ejecutivo -sin mayor alboroto- en 2006 y 2010, hubo otros nombramientos y reelecciones “negociadas” de magistraturas judiciales.
En cuanto a los titulares de la Contraloría General y Defensoría de los Habitantes (creada en 1992) que nombra la Asamblea, desde 1970 hasta el 2022 se designaron 9 contralores –6 durante el bipartidismo- y 3 en la etapa multipartidaria con predominio de una agrupación política, mientras que ha habido 8 defensores, 3 seleccionados por el bipartidismo y 5 en la fase pluripartidista.
¿Concentración de poder en el largo periodo 1970-2022? Lo cierto es que no se recuerda que sistemática y concertadamente se hubieran alzado hace 3 décadas o más y por 3 años consecutivos, distintas voces que alertaran sobre eso.
Tampoco se registran en ese lapso acciones coordinadas desde la “institucionalidad” y generadoras de inestabilidad política, para atacar y quitar a adversarios electos democráticamente por procesarlos como enemigos políticos.
Ojalá el “ruido electoralizado” ceda ante el indispensable diálogo patriótico, y tenga lugar la acción gubernativa de cambio que Costa Rica demanda hace rato, y que por mayoría abrumadora escogió seguir de nuevo el pasado 01 de febrero.