Alianza del Pacífico: libre comercio e integración como respuesta al proteccionismo emergente

» Por Mariela Palma - Consultora en Aduanas y Comercio Exterior

Hace 12 años se creó la Alianza del Pacífico y Costa Rica se encuentra como Estado Observador Candidato y el proceso para ser miembro quedó paralizado desde el 2015 por decisión del Gobierno de Luis Guillermo Solís y continúo así en la administración 2018-2022, sin embargo, este bloque de integración representa una gran oportunidad; estos países pretenden que este sea un bloque de países sólido para negociar como región frente a otros bloques como lo es Asia-Pacífico. Un país pequeño como lo es Costa Rica requiere de la negociación en bloque, como se ha hecho con el Acuerdo entre Centroamérica y la Unión Europea (AACUE) y el Tratado entre Estados Unidos, Centroamérica y República Dominicana (CAFTA-RD), para poder acceder a ciertos mercados, la Alianza del Pacífico tiene un PIB per cápita de US$7804 según su última medición y la convierte en la octava economía más grande.

La evidencia es clara en que Costa Rica obtendría muchos beneficios, que van aún más allá de los mencionados anteriormente y que no debemos negarnos esta oportunidad por razones ideológicas, como ha hecho, pues el país debe avanzar en sus procesos de integración, actuando con pragmatismo, de lo que han demostrado ser una ventana de oportunidades para mejorar el bienestar del país.

A esto le sumamos que nuestro país ingresó a la OCDE como miembro número 38, los únicos países latinoamericanos que pertenecen a esta organización son justamente México, Chile y Colombia, y Perú es candidato, son los mismos países que fundaron la Alianza del Pacífico y con los cuales Costa Rica ya tiene tratados bilaterales con cada uno de ellos, estar ahí demuestra que cumplen con ciertos estándares mínimos de buenas prácticas.

Cabe destacar, que a diferencia de la OCDE que las recomendaciones no son de acatamiento obligatorio y es de suma importancia quien esté gobernando para que entienda que hicieron los países desarrollados para llegar a ser desarrollados y no que empiece a aplicar ciertas políticas selectivamente  como si fuéramos un país desarrollado, sino aplicar aquellas que llevaron allá a esos países; la Alianza del Pacífico al ser un acuerdo tiene la jurisdicción de tratado de integración, donde lo que se negocia llega a ser política de Estado y por lo cual, independientemente del Gobierno, podemos tener certeza de que estas ventajas sí van a ser una realidad.

La Alianza del Pacífico trabaja en conjunto con la OCDE, teniendo una Misión ante este organismo con políticas orientadas a mejorar la competitividad, innovación e internacionalización de PYMES, respecto a las regulaciones, simplificación de trámites y registro, así como el pago de tributos , con el fin de estandarizar la facilitación del comercio para estas. También trabaja con el BID, con asistencia técnica. Además, cuenta con un fondo de capital para impulsar emprendimientos en la región, Venture Capital Alianza del Pacífico, y le permite a las PYMES costarricenses ampliar su mercado de exportación a 230 millones de consumidores con visibles ventajas.

Entre las principales ventajas destacables para el desarrollo económico, el comercio y la inversión está la acumulación de origen, la eliminación de barreras arancelarias y no arancelarias, obstáculos técnicos al comercio, interoperabilidad de las Ventanillas Únicas de Comercio Exterior (VUCE), mejoras en el control y fiscalización por medio de la OEA, integración financiera, contratación pública, entre muchas otras, que podemos resumir en tres postulados: ahorro en pago de aranceles, simplificación y eficiencia, inversión y productividad.

Estar dentro del acuerdo de integración permite la acumulación de origen, en donde los bienes que no han utilizado productos originarios de su país como materia prima, o procesos para su fabricación, pueden llegar a considerarse originarios para efectos de la comercialización entre los países miembros y acceder al trato en materia de derechos y restricciones como si su procedencia fuera originaria, fomentando las cadenas globales de valor con las reglas de origen  y permitiendo un arancel preferencial entre las partes del acuerdo, así como una cantidad de materiales no originarios sobre el valor FOB, esto da mayor competitividad frente a países que no son parte del acuerdo. El Certificado de Origen emitido por la Autoridad de la parte exportadora tiene validez de un año, tiempo para poder solicitar la devolución de aranceles.

Para el sector de textil y confección, mediante el Comité de Escaso Abasto según determine que sea necesario importar insumos de terceros países por un periodo y no se encuentren en ninguno de los países de la Alianza del Pacífico, se puede otorgar una dispensa en cuanto a las reglas de origen.

En el 2016, se incorporó el Protocolo Adicional al Acuerdo Marco de la Alianza del Pacífico donde se avanzó a una eliminación de barreras arancelarias del 92% de los productos comercializados entre los países miembros y una lista de desgravación arancelaria del resto de productos en periodos de 3, 7 años y algunos 17 años, los únicos productos que quedaron excluidos de un trato arancelario preferencial en este acuerdo fueron los del sector azucarero.

En cuanto a los obstáculos técnicos al comercio, tiene un Comité OTC para dar seguimiento y ejecutar estos temas para facilitación del comercio entre los países Parte, entre los que se destaca la armonización y equivalencia para cosméticos y medicamentos que generalmente tienen que cumplir con medidas no arancelarias, haciendo menos engorroso el proceso de comercialización internacional, coordinado con el Comité de Medidas Sanitarias y Fitosanitarias del acuerdo, además de la implementación y expansión de las VUCE para los trámites aduaneros.

En temas de control y fiscalización, las autoridades aduaneras van a tener un intercambio y retroalimentación de las infracciones aduaneras, automatización y estandarización en el despacho de mercancías, simplificando trámites, además de un Arreglo de Reconocimiento Mutuo de los Operadores Económicos Autorizados (OEA), el cual es un programa de acreditación global impulsado por la Organización Mundial de Aduanas (OMA) para implementar estándares en la relación entre las aduanas y las empresas privadas que demuestren un historial del cumplimiento de leyes y reglamentos, control interno, garantías y seguridad en la cadena de suministros.

En materia de contratación pública se acuerdan políticas de trato nacional y no discriminación a servicios, proveedores y mercancías de los países parte, promoviendo la competencia y la Inversión Extranjera Directa (IED) en la adjudicación de contratos y licitaciones bajo las mismas reglas y permite a las empresas costarricenses participar en las que publiquen los países fortaleciendo también el capítulo de comercio transfronterizo de servicios financieros, de telecomunicaciones, comercio electrónico,  que garantiza la seguridad jurídica, el libre comercio y ventajas arancelarias a productos digitales,  normas de transacciones electrónicas, uso de las infraestructuras, así como la facilitación de lo relativo al transporte marítimo.

En cuanto a las Relaciones Internacionales, la Alianza también ofrece algunas ventajas para reducir los gastos estatales innecesarios del Servicio Exterior, pues los países de la Alianza están compartiendo algunas Embajadas en países de Asia y África, así como ruedas de negocios, además han negociado como bloque comercial con Singapur, Australia, Nueva Zelanda y Canadá para que sean Estados Asociados, donde entraría en vigor un acuerdo vinculante con los países miembros de la Alianza del Pacífico.

También cuenta con facilidad para la movilidad de personas en donde se abren oportunidades de becas de estudio, pasantías y voluntariado sin necesidad de visas para los ciudadanos de los países que forman parte, fomentando la movilidad de personas, retroalimentación y el intercambio de conocimientos.

La Alianza del Pacífico es una oportunidad para fomentar la reactivación económica del país con la apertura de nuevos mercados, la liberalización del comercio, atracción de inversiones, aumento de la producción, el empleo, eficiencia, competitividad y con ello el crecimiento económico, toda vez que sus miembros son los países con las economías más dinámicas de Latinoamérica y hoy son llamados los “Pumas del Pacífico”.

En un contexto nacional de alto desempleo, cierre de empresas y negocios, caída en las exportaciones, alto endeudamiento y aumento de la pobreza, y un panorama internacional de incertidumbre, en el que ya el FMI pronostica una contracción de la economía mundial de tres puntos porcentuales, resulta inminente para la recuperación mundial un repunte en el crecimiento del comercio a través de la cooperación multilateral.

Según PROCOMER la balanza comercial entre Costa Rica y la Alianza del Pacífico creció a un promedio anual de un 4.3% en importaciones y 4.1% en exportaciones durante el periodo 2009-2018. Dado el comercio que tenemos, como demuestra el estudio “Dimensiones y efectos económicos de la Alianza del Pacífico” de la Fundación Konrad Adenauer (KAS), que simula diversos escenarios, concluye que con una integración profunda, nuestro país podría aumentar en $293 millones el producto total y un aumento de $83 millones en el valor agregado total (principalmente en los sectores de agricultura, industria alimentaria, servicios comerciales, textiles y maquinaria) y habría una disminución de costos, por ende un aumento del comercio y un aumento del ingreso real promedio de Costa Rica del  0,811% y si se diera una integración entre los bloques comerciales Alianza del Pacífico con el MERCOSUR, este resultado podría llegar a ser de 4,393%.

Pero, lo más importante, sería el impacto en los precios a los consumidores, toda vez que implica un incremento de la competitividad más profunda que la existente en los usuales Tratados de Libre Comercio o en el proceso de integración centroamericano.

Fuente: Abusada et al (2015). Estudio de Konrad Adenauer con datos de Proyecto GTAP.

Uruguay actualmente preside el Mercosur y con Luis Lacalle Pou como presidente de esta nación, parece que este proceso de integración entre Argentina, Paraguay, Brasil y Uruguay, vuelve a retomar el libre comercio.

Este estudio se puede complementar con el realizado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe “Convergencia entre la Alianza del Pacífico y el MERCOSUR”, que demuestra las ventajas de una integración de estos dos bloques que es una apuesta interesante a futuro.

Con la Unión Europea ya se han firmado declaraciones conjuntas y se tienen varios puntos para trabajar que nos daría beneficios para relacionarnos con todos los Estados Miembros de la UE y tener una mayor integración y liberalización que facilitan muchísimo la relación comercial, de innovación, circulación, entre otros.

Por último, las nuevas tendencias globales del comercio, en el que Estados Unidos, el principal socio comercial de Costa Rica y con el que la Alianza del Pacifico tiene una gran relación comercial  y su geopolítica hacia China, podrán beneficiar a la Alianza del Pacífico, ya que actualmente China es el principal proveedor de suministros y EEUU busca dejar de depender de China en la cadena global de suministros y estos países de América Latina tiene la oportunidad de convertirse mayores proveedores. Así como el nuevo concepto de nearshoring que beneficia a nuestro país y a los países parte de la Alianza al traer su producción más cerca de ellos, en América Latina y Estados Unidos.

Esto sin dejar de lado que también hay negociaciones para objetivos comunes con la Asociación Nacional del Sudeste Asiático (ASEAN) Singapur y la Comisión Económica Euroasiática (CEE) donde también se busca la integración y la facilitación del comercio entre los Estados Miembros. Lo que constituye un trampolín como bloque económico que va potenciar las relaciones Asia- Pacífico, como no lo podemos hacer de manera bilateral.

Los artículos de opinión aquí publicados no reflejan necesariamente la posición editorial de EL MUNDO. Cualquier persona interesada en publicar un artículo de opinión en este medio puede hacerlo, enviando el texto con nombre completo, foto en PDF de la cédula de identidad por ambos lados y número de teléfono al correo redaccion@elmundo.cr, o elmundocr@gmail.com.

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