
El Salvador, 8 abr (VOA)- El vicepresidente de El Salvador, Félix Ulloa, defendió este jueves la polémica reforma al Código Penal de El Salvador que amenaza a los medios de comunicación con cárcel si reproducen mensajes de las pandillas.
“Los medios que no violen la ley no tienen por qué temerla”, dijo el vicepresidente en entrevista con la Voz de América, asegurando que la nueva medida no busca la censura sino “combatir actos delictivos”.
La ley castiga hasta con 15 años de cárcel a quienes “elaboren o reproduzcan mensajes, denominaciones o propaganda alusiva a pandillas”. A su vez, la medida sanciona a quienes a través de “medios de comunicación” que difundan mensajes originados o “presuntamente originados” por los grupos criminales que “pudieran generar zozobra y pánico en la población”.
La reforma ha sido criticada por organizaciones en defensa de la libertad de prensa, que la califican de una forma de “criminalizar” el periodismo en el país centroamericano.
El vicepresidente de El Salvador dijo a la VOA que con la reforma “no está afectada la libertad de prensa”.
El medio digital El Faro, frecuente blanco de críticas por parte del presidente Nayib Bukele y cuyos periodistas denuncian espionaje por parte del gobierno, calificó la medida como “ley mordaza”, al reportar sobre la reforma.
“Hay un medio digital muy hostil que salió diciendo ley mordaza. ¿Una ley mordaza que le permite a este medio denunciar que es ley mordaza?”, dijo Ulloa a la VOA, y añadió que “algunos medios” buscan “victimizarse” porque es “rentable hacia afuera”.
“Si viene [a El Salvador] cualquier medio internacional y hace su trabajo, aquí no va a encontrar ningún problema ni la libertad de prensa está amenazada”, aseguró.
Periodistas en El Salvador han sonado las alarmas sobre un contexto cada vez más hostil para ejercer la profesión en el país y en lo que lleva del año se han registrado más de 216 agresiones contra ellos, incluidas vulneraciones, restricciones y bloqueos.
Respecto al acercamiento de El Salvador a China, con quien firmó un acuerdo no reembolsable de 500 millones de dólares, el vicepresidente dijo que su gobierno se abre a todos los países de la comunidad internacional y señaló a Washington por “darle la espalda” a la región.
“Los formuladores de política de Washington deben de asumir su responsabilidad cuando decidieron darle la espalda a la región de América Latina”, dijo Ulloa, y añadió que “eso permitió que otros actores internacionales fueran aumentando su presencia”.
El vicepresidente argumentó que China es un país que tiene relaciones con la mayor parte de la comunidad internacional y que, al ser una nación pequeña, El Salvador no puede ignorarlo.
“Tú no puedes ignorar a un actor de ese calibre en la comunidad internacional. A países pequeños como los nuestros el tener una política abierta de relaciones con todos los países es casi una obligación”, dijo el mandatario.