Brasilia, 24 ago (dpa) – La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, admitió hoy que su gobierno tardó en darse cuenta de la gravedad de la crisis económica por la que atraviesa el país, en una entrevista concedida a los diarios “Folha de Sao Paulo”, “O Estado de Sao Paulo” y “O Globo”.
Según el portal del diario “Folha de Sao Paulo”, Rousseff reconoció que el gobierno se equivocó al percibir recién entre noviembre y diciembre pasados, cuando ya habían sido celebradas las elecciones generales en las que ella obtuvo la reelección, que la crisis económica era mucho mayor de lo que se esperaba.
La mandataria del Partido de los Trabajadores (PT), quien atraviesa el peor momento desde que asumió su segundo gobierno, en enero, dijo ser consciente de que los cambios previstos para enfrentar la crisis económica provocarán dificultades políticas, pero aún así habrá que hacerlos.
Entre otras medidas, Rousseff se refirió a la intención del gobierno, anunciada hoy, de eliminar diez de los actuales 39 ministerios.
La presidenta también defendió durante la entrevista a su antecesor y padrino político Luiz Inacio Lula da Silva, quien ha sido tratado por la ciudadanía de “ladrón” y “corrupto” en marchas opositoras, al igual que ella, a raíz de sus presuntos vínculos con el escándalo de corrupción en la estatal Petrobras.
Según la mandataria, las ofensas, y también el ataque con una bomba casera del que fue objeto la sede del instituto Lula, en Sao Paulo, son actos de intolerancia “inadmisibles” y “fascistas”. El ex presidente trabaja en el lugar cuando se encuentra en la capital paulista y además allí funciona su oficina de prensa.