āUna mujer que llevaba una mĆ”scara tipo bufanda se asomó por la ventanilla delantera del vehĆculo todoterreno gritó: āEmily, Emily, te llevaremos a casaā. Luego repitió mi nombre y afirmó que me iban a llevar de vuelta. A continuación, dio mi dirección. En tono burlón, repitió que me iban a escoltar hasta mi casaā. Este testimonio, recogido en el marco de una denuncia contra la policĆa de inmigración estadounidense, es el de Emily Bells, una estadounidense de 44 aƱos que vive en Minneapolis.
Nicole Cleland, residente en Minnesota y voluntaria en un grupo local de vigilancia que observa la actividad de los agentes de inmigración, relató una situación similar al New York Times. āEl agente se acercó al coche de la Sra. Cleland y la sorprendió llamĆ”ndola Nicoleā. āDijo que disponĆa de un sistema de reconocimiento facial y que su cĆ”mara corporal estaba encendida, declaró Cleland, de 56 aƱos, que nunca antes habĆa visto al agenteā, escribe el diario.
Al igual que muchos estadounidenses, estos testimonios relatan cómo el ICE utiliza el reconocimiento facial, la vigilancia de las redes sociales y otras herramientas tecnológicas para identificar a los inmigrantes indocumentados, pero tambiĆ©n para seguir a los manifestantes contra el ICE. En las redes sociales y las agencias de noticias circulan videos e imĆ”genes que muestran a agentes de la policĆa de inmigración sacando sus telĆ©fonos y fotografiando a personas en la calle o durante controles de trĆ”fico.
Gracias a la aplicación Mobile Fortify, los agentes federales solo tienen que hacer clic para escanear el rostro de una persona y obtener mucha información, como su nombre, dirección y situación administrativa. Esta tecnologĆa, creada inicialmente para los agentes de la policĆa fronteriza, que suelen operar en un radio de 160 kilómetros de la frontera sur, donde la ley regula los controles y registros de forma diferente al resto del paĆs, se estĆ” extendiendo y preocupa a los defensores de los derechos humanos.
AdemĆ”s de en Minnesota, tambiĆ©n se han emprendido acciones legales en el estado de Illinois y en la ciudad de Chicago. SegĆŗn la demanda consultada por RFI, que considera que el ICE ha āabusado de sus poderesā y solicita a la justicia que ponga fin a estas prĆ”cticas de la policĆa de inmigración, el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos ha utilizado el sistema Mobile Fortify para escanear rostros y huellas dactilares mĆ”s de 100.000 veces en este estado.
La denuncia cita varios ejemplos en los que agentes federales habrĆan tomado fotos o escaneado a ciudadanos estadounidenses en todo Illinois sin su consentimiento.
Un proyecto de ley, denominado āICE Out of Our Faces Actā, tiene por objeto poner fin a lo que estos senadores califican de āsistema de vigilancia biomĆ©trica sin lĆmites claros ni control democrĆ”ticoā. āLlevo aƱos alertando sobre los peligros de un Estado de vigilancia nacional basado en la tecnologĆa de reconocimiento facial. Hoy vemos cómo los agentes federales de Trump, actuando con total impunidad, despliegan esta tecnologĆa en las calles de todo el paĆs, mientras Ć©l intenta reforzar su control autoritarioā, declaró el senador Merkley durante la presentación del proyecto de ley.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) afirmó en un comunicado que Mobile Fortify no viola ningĆŗn derecho constitucional ni compromete la privacidad. āLa aplicación funciona con un umbral de coincidencia deliberadamente alto y solo consulta conjuntos de datos de inmigración limitados de la CBP. No accede a recursos de libre acceso, no explota las redes sociales y no se basa en datos pĆŗblicosā, precisó un portavoz.
āUna de las mĆ”quinas de vigilancia interna mĆ”s amplias y completas de la historiaā
Esta herramienta de reconocimiento facial es solo la punta del iceberg de un amplio sistema de vigilancia utilizado por el ICE. Desde que Donald Trump convirtió a esta policĆa en el brazo armado de su polĆtica migratoria, su presupuesto se ha disparado hasta alcanzar los 28.000 millones de dólares. El ICE ha aprovechado esta oportunidad para orientarse hacia todo tipo de ayudas tecnológicas que lo convierten en āuna de las mĆ”quinas de vigilancia interna mĆ”s amplias y completas de la historiaā, segĆŗn Cooper Quintin, experto en tecnologĆas de la Electronic Frontier Foundation, una ONG internacional dedicada a la protección de las libertades en Internet con sede en San Francisco, California.
SegĆŗn las bases de datos pĆŗblicas del Gobierno estadounidense, la policĆa de inmigración se ha dotado de numerosos servicios de vanguardia para acceder a telĆ©fonos móviles o vigilar las redes sociales mediante inteligencia artificial. En concreto, utiliza dos aplicaciones: Webloc y Tangles. Una de ellas permite al ICE recopilar los datos de geolocalización de millones de telĆ©fonos, mientras que la otra analiza las redes sociales, lo que permite crear un expediente sobre cualquier persona que tenga un perfil pĆŗblico en Internet.
En 2025, el ICE tambiĆ©n renovó contratos por valor de varios millones de dólares con las empresas Cellebrite y Paragon, lo que le permite desbloquear telĆ©fonos y extraer todos los datos que contienen, incluidas las aplicaciones, el historial de localización, las fotos, las notas, el historial de llamadas, los SMS e incluso los mensajes de Signal y WhatsApp. Por Ćŗltimo, segĆŗn informó el New York Times el viernes 13 de febrero, el ICE envió cientos de citaciones a Google, Meta y otras empresas para obtener información sobre las identidades que se esconden detrĆ”s de las cuentas anónimas que critican a la policĆa de inmigración. āEstamos trabajando para crear una base de datos de personas detenidas por obstrucción a la justicia, obstrucción y agresiónā, declaró Tom Homan, responsable de seguridad fronteriza de la Casa Blanca, en Fox News.
Una vez recopilados todos estos datos, se combinan con las bases de datos de numerosas agencias gubernamentales y alimentan a un monstruo: ImmigrationOS. Este colosal sistema, desarrollado por la empresa Palantir, procesarĆ” con inteligencia artificial estos miles de millones de datos y ofrecerĆ” asĆ al ICE āuna gestión integral de los expedientes, desde la identificación hasta la expulsión, centrada en la eficacia de las expulsionesā, denuncia AmnistĆa Internacional en un informe
āLa verdadera pesadilla que representa Palantir para las libertades individuales es que permite a los gobiernos relacionar datos que nunca deberĆan haberse relacionadoā, opina Cooper Quintin.
Al ser preguntada sobre los mĆ©todos utilizados por los agentes de inmigración en Minneapolis, una portavoz del DHS declaró que ādesde hace aƱosā las fuerzas del orden aprovechan las innovaciones tecnológicas para luchar contra la delincuencia. Y aƱadió: āEl ICE no es una excepciónā. Por su parte, Catherine Ahlin-Halverson, abogada de la ACLU, ONG parte civil en la demanda colectiva de Minnesota, considera que ālas prĆ”cticas del ICE y del CBP son ilegales y moralmente reprobablesā.