Jerusalén, 23 mar (dpa) – El presidente de Israel, Reuven Rivlin, probablemente encargará el miércoles al primer ministro Benjamin Netanyahu la formación de un nuevo gobierno de coalición, después de que una mayoría de 61 diputados del parlamento, de 120 escaños, se pronunciaran por que Netanyahu siga al frente del gobierno.
El partido ultranacionalista Israel Beitenu y el centrista Kulanu anunciaron este lunes su apoyo a Netanyahu, líder del partido de derecha Likud. El pasado fin de semana ya habían hecho lo propio el partido Casa Judía, que representa a los colonos, el partido ultraortodoxo Shas y el partido Judaísmo Torá Unido.
El Likud ganó 30 escaños en las elecciones legislativas del 17 de marzo, por lo que se convirtió en la primera fuerza política de la Knesset (Parlamento). Todo parece indicar que los partidos que han expresado su apoyo a Netanyahu van a formar un gobierno de coalición.
Solo la Unión Sionista, que dirige el líder laborista Itzhak Herzog, la Lista Conjunta de la mayoría de los partidos árabes, el partido centrista Yesh Atid y el partido liberal de izquierda Meretz, que en su conjunto forman una minoría de 53 diputados, se negaron a apoyar a Netanyahu, informó la oficina de la presidencia.
Se espera que el presidente israelí pida oficialmente a Netanyahu el miércoles, cuando la Comisión Electoral Central dé a conocer los resultados definitivos, que forme un nuevo gobierno.
Netanyahu tiene de plazo 28 días para formar gobierno. Aunque el primer ministro en funciones puede solicitar una extensión del plazo por 14 días, sus colaboradores dijeron que Netanyahu pretende anunciar su gobierno antes del Día de la Independencia de Israel, el 23 de abril.
El jefe de gobierno se disculpó hoy por haber afirmado el día de las elecciones parlamentarias que grupos de ciudadanos árabe-israelíes fueron llevados en autobuses a los locales de votación para que dieran su apoyo a la izquierda israelí.
“Sé que las cosas que dije hace un par de días hirieron a algunos ciudadanos en Israel, los ciudadanos árabe-israelíes”, afirmó Netanyahu durante una reunión con líderes árabes, según el diario “The Jerusalem Post”. “No fue mi intención y lo lamento”, agregó respecto al comentario publicado en su página de facebook.
Según algunos analistas israelíes, lo afirmado por Netanyahu el día de las elecciones ayudó de forma significativa al primer ministro y su partido a conseguir la victoria en las elecciones.
Algunos políticos opositores calificaron el comentario de Netanyahu de “racista”, mientras que el presidente de Israel, Reuven Rivlin, lo tachó de “hiriente”. El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, dijo al periódico “The Huffington Post” que las palabras de Netanyahu estaban “reñidas con lo mejor de las tradiciones de Israel”.
Rivlin hizo hoy un llamado a “todo el mundo” para que dejen de provocar tensiones entre judíos y árabes. “Insto a todos, y por supuesto a los líderes, a que eviten todo lo que pueda ser interpretado como incitación”, declaró el presidente israelí.
