San José, 09 sep (elmundo.cr) – El grupo, integrado por nicaragüenses exiliados en Costa Rica, pidió a la comunidad internacional intervenir para sacar del poder al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
El Movimiento Campesino Anticanal de Nicaragua, conformado por nicaragüenses exiliados en Costa Rica, solicitó a la comunidad internacional apoyo para promover una salida del poder del presidente Daniel Ortega y la vicepresidenta Rosario Murillo.
En un comunicado, el grupo hizo un llamado a los cancilleres de la Organización de Estados Americanos (OEA), el Departamento de Estado de Estados Unidos, la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la Unión Europea y otras organizaciones y países, a los que pidió intervenir ante la situación política que, según denunciaron, atraviesa Nicaragua.
“Le solicitamos el apoyo urgente para liberar a Nicaragua de la dictadura criminal Ortega y Murillo, con una intervención militar”, señala el comunicado.
El movimiento justificó su petición al afirmar que no cuenta con mecanismos suficientes para provocar un cambio de Gobierno mediante una salida pacífica.
“Somos conscientes que no tenemos los mecanismos necesarios para sacar a la dictadura por la vía pacífica”, indicaron.
Los integrantes del grupo también denunciaron un supuesto deterioro de la situación de derechos humanos en Nicaragua y enumeraron una serie de situaciones que, según ellos, evidencian el agravamiento de la crisis sociopolítica.
Entre sus señalamientos mencionaron el incremento de presos políticos y desapariciones forzadas, restricciones a la libertad de expresión y de prensa, el cierre de espacios cívicos y la cancelación de personerías jurídicas a partidos políticos y organizaciones de la sociedad civil.
También denunciaron restricciones a la libertad de culto y una supuesta persecución contra pueblos indígenas y afrodescendientes de la Costa Caribe nicaragüense.
El movimiento aseguró además que existe un incremento de las personas que no pueden regresar a Nicaragua debido a prohibiciones de ingreso, así como una supuesta “represión transnacional”.
En su pronunciamiento, el grupo calificó la situación como una “consolidación de un estado de terror sobre la población nicaragüense” y denunció la suspensión indefinida de los procesos electorales.
El Movimiento Campesino Anticanal concluyó su comunicado agradeciendo y respaldando los esfuerzos internacionales dirigidos, según afirmó, a recuperar la democracia en Nicaragua.
“Desde nuestra organización agradecemos y respaldamos todos los esfuerzos de la comunidad internacional por el apoyo a la restauración de la democracia”, señaló el grupo.
El comunicado finalizó con la consigna: “¡Viva Nicaragua!”.