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Obispos alertan por violencia, desigualdad y confrontación y llaman a Costa Rica a recuperar la paz

San José, 09 sep (elmundo.cr) – La Conferencia Episcopal de Costa Rica presentó la Carta Pastoral Colectiva “¡La paz esté con ustedes!”, en la que advierte sobre las distintas expresiones de violencia, exclusión y desigualdad que afectan al país y plantea el diálogo y la recuperación de la paz como desafíos urgentes para la sociedad.

De cara a una realidad marcada por la muerte y la violencia, la Carta advierte sobre el riesgo de caer en “temor e incluso un miedo paralizante”, pero llama a no permitir que el miedo determine las respuestas de la sociedad.

Los obispos señalan que la paz es “don y tarea”: un don recibido de Dios y, al mismo tiempo, una responsabilidad que exige compromiso, decisiones y acciones concretas.

Obispos: “¡Basta ya de muerte y dolor!”

La criminalidad y el narcotráfico aparecen entre las principales preocupaciones de la Carta Pastoral. Los obispos señalan que Costa Rica “se está desangrando ante la criminalidad y la violencia” y llaman la atención sobre la expansión de bandas vinculadas al narcotráfico, el sicariato y el reclutamiento de jóvenes.

Ante la situación que enfrenta el país, los pastores costarricenses elevaron un llamado contra la violencia homicida.

“¡Basta ya de muerte y dolor! ¡Basta ya de violencia homicida! ¡Alto al derramamiento de sangre por parte de estos traficantes de muerte y aflicción!”, expresaron.

La Carta también aborda situaciones relacionadas con sectores empresariales y funcionarios que, según los obispos, han “minado gravemente la confianza de la población en las instituciones públicas e incluso en los Poderes de la República”.

Frente a la confrontación política, hacen un llamado a recuperar “una conciencia más clara y ética de la función pública” y a poner “un alto a tanta confrontación que no soluciona, sino que más bien agrava” los problemas nacionales.

Pobreza, educación y poblaciones vulnerables

La pobreza, el desempleo y la precariedad laboral también forman parte de las preocupaciones planteadas por la Iglesia.

Los obispos reconocen los avances alcanzados en la reducción de la pobreza, pero advierten que todavía existen brechas que requieren atención.

“Sigue habiendo pobreza y es nuestro deber evangélico mitigarla”, señala la Carta.

En materia de educación, los obispos piden reforzar las becas, la inversión pública y la construcción de un proyecto educativo integral.

Además, advierten sobre el riesgo de que el abandono escolar facilite la captación de adolescentes por parte del narcotráfico.

La Carta también pone atención en poblaciones en condición de vulnerabilidad, entre ellas migrantes, indígenas, personas en condición de calle, agricultores y pescadores.

Sobre la migración, los obispos subrayan: “No se trata sólo de migrantes: se trata de nuestra humanidad”.

Llaman a proteger la Caja Costarricense de Seguro Social

En materia de salud, la Conferencia Episcopal llama a proteger y fortalecer la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) y reclama los recursos y la infraestructura necesarios para atender las listas de espera.

Según la Carta, esta situación mantiene “en la incertidumbre y el dolor a miles de hermanos y hermanas”.

“Superar la cultura de la confrontación”

Para los obispos, la polarización política no puede convertirse en un obstáculo para encontrar soluciones a los problemas nacionales.

Por ello, la Carta invita a superar “la cultura de la confrontación, las palabras ofensivas, los gestos hostiles y las descalificaciones personales” y plantea recuperar el diálogo y el encuentro.

Los obispos también llaman a construir una Iglesia “en salida, misionera, valiente”, con mayor protagonismo de los laicos y espacios de participación, consulta y escucha.

En relación con los jóvenes, proponen un acercamiento basado en “la gramática del amor, no con el proselitismo” y comunidades capaces de escucharlos y reconocer su protagonismo.

Iglesia reconoce responsabilidad ante abusos

La prevención de los abusos es otro de los temas abordados en la Carta Pastoral.

Los obispos reconocen que la Iglesia debe asumir responsabilidades y revisar sus prácticas. En ese contexto, incluyen una petición de perdón por “posibles omisiones y negligencias”.

Además, plantean avanzar hacia una “cultura del cuidado” y una política de “cero tolerancia” ante estos casos.

“Vivamos en el respeto, el diálogo y la amabilidad”

Al cerrar su Carta Pastoral, los obispos plantean a Costa Rica un camino basado en el abandono de la violencia, el odio y la confrontación, y llaman a la ciudadanía a convertirse en “artesanos de la paz”.

“¡Vivamos en el respeto, el diálogo y la amabilidad!”, piden los obispos, al tiempo que expresan su convicción de que la esperanza puede abrir paso a una sociedad más fraterna.

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