París, 2 oct (dpa) – El presidente francés, François Hollande, y la canciller alemana, Angela Merkel, consideraron hoy que hay ligeros avances en la solución del conflicto en Ucrania, tras el fin de la cumbre que mantuvieron con los mandatarios de Rusia y Ucrania, Vladimir Putin y Petro Poroshenko, en París.
“Las dos partes lograron acercarse”, dijo Merkel tras las conversaciones de unas cuatro horas, que sin embargo no se tradujeron en grandes logros.
La cumbre de hoy fue una reedición del encuentro previo entre los mandatarios de mediados de febrero en Minsk, en el que tras unas maratónicas negociaciones de 27 horas acordaron una serie de medidas para alcanzar la paz en el este de Ucrania, donde se enfrentan las fuerzas del gobierno y separatistas prorrusos.
Sin embargo, tras la cumbre de hoy, quedó claro que la implementación del plan de paz de Minsk se sigue retrasando. Uno de los puntos más conflictivos son las elecciones comunales previstas por los separatistas prorrusos para el 18 de octubre.
Si bien el presidente anfitrión Hollande señaló hoy que éstas no podían llevarse a cabo el 18 de octubre, los separatistas, que no estuvieron representados en París, siguen firmes en sus planes. Hollande dijo que los requisitos previstos para las elecciones no fueron cumplidos. “Primero hay que acordar una ley electoral”, señaló.
Según Merkel, Putin intentará que las elecciones se celebren de acuerdo con el derecho ucraniano, tal como se estableció en febrero. Hollande espera por ello que las elecciones se lleven a cabo recién el año que viene.
Por su parte, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, dijo que Putin acordó mantener contacto con los separatistas por las controvertidas elecciones comunales.
“El presidente prometió que en el transcurso de algunos días encargará que estas cuestiones sean mencionadas con los representantes oficiales de las dos partes”, indicó, según la agencia Interfax.
Los separatistas insistieron hoy en su posición. Un representante de la llamada República Popular de Lugansk dijo en Moscú que es el gobierno central en Kiev el que no mantuvo los compromisos asumidos en Minsk. La idea de los rebeldes es realizar elecciones el 18 de octubre en Donetsk y el 1 de noviembre en Lugansk.
En una conferencia de prensa conjunta, Merkel y Hollande destacaron que se estaba respetando actualmente el alto el fuego. Sin embargo, no hubo una declaración en común con Putin y Poroshenko tras la cumbre.
Poroshenko dijo más tarde que los militares de su país iban a comenzar a retirar armas ligeras de la línea de frente mañana sábado, tal como fue prometido.
Si bien la cumbre era sobre Ucrania, fue también sobrevolada por el conflicto en Siria.
El alto el fuego acordado en Misnk en febrero duró apenas un mes. Muchos otros puntos de los acuerdos de Minsk tampoco se cumplieron. En Ucrania ya hubo más de 8.000 muertos desde principios de 2014.
Por su parte, la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) expresó su preocupación por la presencia de armas pesadas en el frente, que no deberían estar allí. En el territorio separatista de Lugansk, por ejemplo, fue detectado un lanzallamas ruso “Buratino”.