
Berlín, 30 jun (dpa) – Después de que el Gobierno italiano amenazara este miércoles con negar el permiso de entrada a los puertos del país a los barcos extranjeros de organizaciones humanitarias que lleven migrantes rescatados del mar, la canciller alemana, Angela Merkel, se comprometió ayer a brindar ayuda al Ejecutivo de Paolo Gentilioni.
“Por supuesto que por parte de Alemania vamos a ayudar a Italia para combatir este problema”, dijo la mandataria al término de un encuentro celebrado ayer en la capital alemana con mandatarios de todos los países de la Unión Europea (UE) que participarán en la cumbre del G20 de Hamburgo los próximos 7 y 8 de julio.
Sin mencionar medidas concretas, la dirigente germana explicó ante la atenta mirada del primer ministro italiano, Paolo Gentiloni, que la crisis migratoria y de refugiados será otro de los temas, junto con el libre comercio y la defensa del clima, que ocupen a los jefes de Estado y de Gobierno en la cumbre del G20 de la próxima semana.
“No podemos aceptar que la ilegalidad se convierta, por decirlo de alguna manera, en normalidad. Tenemos que buscar soluciones legales y este es un gran desafío”, agregó Merkel en relación al continuo flujo de migrantes que llegan a las costas europeas procedentes de Libia.
Antes, Gentiloni había señalado que la capacidad de acogida de refugiados en Italia estaba en peligro, motivo por el que el político pidió a sus socios europeos una solución concreta que sirva para aliviar las cargas de su país.
“La acogida de personas tiene lugar en un único país, Italia”, lamentó iniciando un debate de cierta intensidad con el presidente francés, Emmanuel Macron.
El nuevo inquilino del Elíseo insistió en que en materia de migración “no debe mezclarse todo” y destacó la necesidad de diferenciar entre el derecho de asilo que ampara a todos aquellos que huyen de su país natal amenazados por la persecución o la guerra y quienes lo hacen exclusivamente porque desean tener una vida mejor.
“En la acogida de personas con derecho a asilo Francia apoya a Italia y asume su parte. Tenemos que organizarnos de forma colectiva pero no podemos mezclar todo porque si lo hacemos la situación se volverá incontrolable”, dijo el mandatario galo.
“Se debe evitar que personas que ya solicitaron asilo en un país puedan hacerlo de nuevo en otro país miembro de la Unión Europea (UE). La UE debe buscar soluciones rápidas y eficientes para la situación en Italia”, demandó Macron.
Italia se ve sometida a una gran presión desde hace años y exige un reparto más justo de las cargas con otros países de la UE. Sólo en los últimos días más de 10.000 migrantes llegaron al país por el Mediterráneo.
Normalmente son llevados al país tras ser rescatados ante las costas libias por la guardia costera italiana, los barcos de la misión de la UE u organizaciones humanitarias de distintos países. Desde comienzos de año, más de 76.000 personas llegaron al país, en torno a un 14 por ciento más que el año pasado.