Oslo, 23 jul (dpa) – Alrededor de la mitad de los usuarios de inteligencia artificial (IA) en Alemania suele consultar al menos a veces a ChatGPT y otras herramientas similares como asesores para sus compras y ya no a motores de búsqueda.
Este resultado es reflejado por un estudio realizado por el instituto de investigación de mercados Norstat por encargo de Verdane, una sociedad de inversión europea líder.
El 3 % de los consultados son fans declarados de la IA y siempre utilizan sus herramientas -en lugar de motores de búsqueda- cuando compran online. El 14 %, en tanto, afirmó que emplea la inteligencia artificial la mayor parte del tiempo. Y el 35 % lo hace a veces.
En junio participaron en la encuesta un total de 7.282 personas de Alemania, Reino Unido, Suecia, Noruega, Dinamarca y Finlandia, con edades comprendidas entre los 18 y 60 años.
El porcentaje más alto de IA se dio en la compra online de viajes, con un 33 %. Le siguieron la electrónica de consumo (22 %), los productos para manualidades y hobbies (20 %) y el software o las suscripciones digitales (19 %). La proporción de IA es relativamente baja en moda y ropa (13 %), cosméticos (12 %) e inmobiliaria (7 %).
En comparación con el resto de Europa, los alemanes se situaron claramente por debajo de la media en cuanto al uso de la IA para realizar compras.
Sin embargo, en el ámbito profesional se encuentran a la cabeza: la mitad de los encuestados utiliza herramientas de IA a diario o varias veces a la semana para su trabajo.
Es especialmente notable la dinámica: alrededor de la mitad de los encuestados alemanes afirmó haber utilizado la IA en el ámbito profesional “mucho más frecuentemente” en los últimos seis meses.
Entre las herramientas de IA, ChatGPT se sitúa muy por delante de la competencia. El 86 % de los usuarios de IA utilizan regularmente el chatbot de OpenAI. Le siguen a considerable distancia Gemini de Google (26 % de usuarios habituales) y Copilot de Microsoft (20 %).
Por el contrario, el bot chino DeepSeek, muy debatido en los círculos especializados en IA y entre los defensores de la protección de datos, no tiene ninguna relevancia para los consumidores.
Los cambios en el comportamiento de búsqueda de los consumidores no solo supone un gran reto para los proveedores de motores de búsqueda como Google. Los fabricantes y distribuidores también deben adaptarse para seguir garantizando su visibilidad en el mundo de la IA.
“En los últimos diez años, una fórmula de crecimiento probada para las marcas de bienes de consumo fue comprar visibilidad. Las campañas de pago por clic en Google y Facebook eran muy adecuadas para dirigir a los clientes al sitio web de la empresa. Hoy en día, este concepto está perdiendo cada vez más importancia”, declaró Daniel Ahlstand, socio de la noruega Verdane, al periódico “Frankfurter Allgemeine Zeitung”.
Los grandes modelos lingüísticos cambiaron la forma en que los consumidores encuentran información y productos en Internet. “Al hacerlo, eluden el embudo tradicional de búsqueda y publicidad. Este cambio implica profundas repercusiones en las estrategias de crecimiento”, alertó Ahlstand.