
Managua, 17 may (elmundo.cr)- El medio de comunicación nicaragüense Confidencial, realizó una investigación con fuentes cercanas al gobierno y a su Centro Nacional de Diagnóstico y Referencia (CNDR), la sede central del Ministerio de Salud (Minsa), en Managua, donde está centralizada la realización de test de COVID-19 en Nicaragua.
Según asegura el Confidencial a través del relato de 3 de sus fuentes cercanas, quienes pidieron mantenerse en el anonimato por razones de seguridad, Minsa estaría ocultando datos de pruebas COVID-19 en laboratorio del CNDR.
“El dato de 25 pacientes positivos de COVID-19 que ha divulgado el Ministerio de Salud no es cierto”, aseguró una de las fuentes vinculada al gobierno que ha tenido conocimiento de los resultados de las pruebas realizadas en el CNDR.
“No están reportando la verdad, ni los verdaderos resultados de las pruebas realizadas en el laboratorio del CNDR”, aseveró.
Las fuentes que revelaron información, apelan a están preocupadas “por el avance de la pandemia en la fase de contagio comunitario, y por la imposición de criterios políticos sobre decisiones en las que debería prevalecer la ciencia y la experiencia de los técnicos y los médicos”.
Fuentes cercanas al Ministerio de Salud afirman que “los informes oficiales están maquillados por criterios políticos, hay una orden de registrar resultados indeterminados” coinciden, y “no reflejan los hallazgos del laboratorio”.
La información que circula en los informes oficiales del Ministerio de Salud, que también maneja la Presidencia de la República, está dominada por la mención de resultados ‘indeterminados’.
Los resultados indeterminados, son una muestra en la que hubo presencia de algo de virus, pero no lo suficiente para que el equipo lo marcará como positivo, por ello se manda a repetir; según explica una fuente científica al ‘Confidencial’.
De acuerdo con dichas fuentes, “se han procesado unas 5900 pruebas, de las cuales 4300 dieron negativas, y 1600 positivas”.
Lo que significa que podría existir una taza de contagio de aproximadamente 27% “con esta tendencia se deberían estar haciendo miles de pruebas diarias en todo el territorio nacional, para conocer la verdadera dimensión de la pandemia y sobre todo la circulación de casos asintomáticos”, alertó la fuente de la prensa nicaragüense.
Según lo que revelan estos datos, se contradice la versión oficial del Gobierno de Nicaragua; el cual ha minimizado el impacto de la pandemia, negando el inicio de la fase de ‘contagio comunitario’.
Incluso superan las estimaciones del Observatorio Ciudadano COVID-19, integrado por médicos independientes de Nicaragua, que hasta el 13 de mayo habían logrado documentar 1270 casos sospechosos y 266 muertes atribuibles al coronavirus.
Esta no es la primera vez que la prensa nicaragüense, revela Información sobre un posible engaño del gobierno en cuanto a sus informes oficiales respecto a la situación del COVID-19.
Hace una semana, el mismo medio de comunicación, había revelado la posible existencia de varios casos positivos, detectados entre el personal de los laboratorios del CNDR, en la sede central del Minsa, reportados por trabajadores de ese centro.
Sin embargo, de acuerdo a las fuentes del mismo, dicho contagio en el Centro Nacional de Diagnóstico y Referencia no se atribuye a fallas en el laboratorio, sino al “contagio comunitario” que se está expandiendo en el país.
Es por este miedo, a estar en una fase de contagio comunitario, sin que el gobierno y el ministerio de salud tome medidas estrictas necesarias para evitar contagios, que la prensa nicaragüense y algunas personas que trabajan tanto en el gobierno, como en el ministerio de salud, intentan denunciar lo que está ocurriendo; con esperanza de que se tome cartas en el asunto.
El Confidencial está realizando un reportaje especial sobre los entierros exprés que han ocurrido, mientras el régimen oculta a los fallecidos por COVID-19.
Además, realizaron un vídeo en el que afirman toda esta información:
Sin embargo, hasta el momento el gobierno nicaragüense no se ha pronunciado al respecto. Y sigue sin haber respuestas oficiales ante dichas acusaciones.