
París, 4 abr (elmundo.cr) – Expertos en Derechos Humanos han pedido al gobierno de Francia que haga más para proveer agua, saneamiento y refugio a los migrantes.
A pesar de que los campamentos de Calais comenzaron a desmontarse a finales de 2016, se calcula que todavía hay cerca de 900 migrantes y demandantes de asilo en la localidad, 350 en Grande-Synthe y un número indefinido en otros lugares de la costa francesa.
Estas personas migrantes carecen de acceso a alojamiento, agua potable o instalaciones de saneamiento.
Léo Heller relator especial sobre el derecho humano al agua potable y al saneamiento indicó que “los migrantes y demandantes de asilo en la costa francesa, incluidos los del centro deportivo Grande-Synthe, se enfrenta a una situación inhumana” .