El fútbol tiene memoria y, de vez en cuando, también se encarga de construir escenarios difíciles de imaginar. Hace poco más de tres años, Jafet Soto cuestionó públicamente la carrera de Paulo César Wanchope como entrenador y llegó a calificarla como “regular-mala”. Hoy, aquel técnico aparece como una posibilidad para asumir el banquillo del Club Sport Herediano.
La historia resulta llamativa por las palabras que quedaron registradas en febrero de 2023. Soto no solamente discutió futbolísticamente con Wanchope: puso sobre la mesa sus resultados como entrenador, habló de fracaso y cuestionó el rendimiento que había tenido hasta ese momento en los banquillos.
Ahora el escenario cambió. Herediano busca entrenador después de la salida de José Giacone y Wanchope aparece entre las posibilidades para asumir el equipo, mientras Soto permanece temporalmente al frente del plantel.
Todo comenzó con una estadística
Hay que regresar al 19 de febrero de 2023.
Herediano visitó al Cartaginés en el estadio José Rafael Fello Meza por el Torneo de Clausura. Los brumosos, dirigidos en aquel momento por Wanchope, ganaron 1-0.
Después del encuentro apareció la polémica.
Soto había cuestionado el arbitraje y Wanchope utilizó una estadística para explicar una de las precauciones que tomó durante la preparación del partido.
“Herediano, en los 18 partidos de la temporada regular pasada, en ocho de esos juegos el rival terminó con uno o más expulsados. Entonces eso me llevó a mí a decir que no reclamemos, que no nos saquen amarillas. Entonces, el dato incide en la preparación de la semana”, manifestó Wanchope.
El entrenador fue todavía más lejos. Expuso que siete de los diez rivales de Herediano habían terminado sus enfrentamientos contra los florenses con menos jugadores y detalló cuáles clubes no sufrieron expulsiones.
El dato cayó muy mal en Herediano.
Y Soto respondió.
“Su carrera como técnico ha sido regular-mala”
Dos días después de aquellas declaraciones, Jafet tomó la palabra y lanzó una respuesta que hoy, ante la posibilidad de que Wanchope llegue al Team, adquiere un significado completamente diferente.
“Con el tema de lo que dijo Paulo, lo primero es que él debería ser más claro. Entiendo que su carrera como técnico no soporta un fracaso más”, manifestó Soto.
Pero aquella no fue la frase más contundente.
“Entiendo que su carrera como técnico ha sido regular-mala. Quiere justificar, por lo que dijo, que estaba preparado para perder. Hay situaciones de rendimiento que no se pueden justificar con historias”, agregó.
Soto incluso habló entonces de la situación profesional y emocional de quien hoy podría convertirse en el próximo entrenador florense.
“Deseo que le vaya bien a Paulo, aunque sabemos que si no le va bien en Cartaginés… La frustración de él es grande en el aspecto de director técnico”, señaló.
Eran palabras duras.
Y fueron pronunciadas por quien, tres años después, podría convertirse en su jefe.
El tiempo bajó la temperatura
La confrontación pública de 2023, sin embargo, no destruyó la relación personal entre ambos.
En abril de 2025, durante una entrevista con Radio Columbia, Soto retomó aquel episodio y explicó que una discusión futbolística no podía borrar décadas de relación.
“Eso no quita 37 años de ser amigo de Paulo. Él y yo hablamos común y corriente. Ahora cumplí años y él me felicitó”, explicó.
Soto incluso definió aquella relación como una amistad honesta.
“Quitarse una relación de 37 años de encima, él y yo, es muy complicado. Tenemos una amistad muy honesta y sincera. No somos los grandes amigos que nos vemos, nos juntamos, pero sí somos amigos del fútbol. Imagínese, desde los 12 años conozco a Paulo”, agregó.
Aquellas palabras permiten entender que la confrontación de 2023 quedó principalmente dentro de los límites del fútbol.
De cuestionarlo a contemplarlo para Herediano
El contexto actual es completamente distinto.
Herediano decidió separar a José Giacone después de la goleada 0-3 sufrida ante Alajuelense en el estadio Carlos Alvarado. Soto asumió de manera temporal los entrenamientos mientras la dirigencia define quién se hará cargo definitivamente del equipo.
Y uno de los nombres que aparece en el panorama es precisamente Paulo César Wanchope.
La eventual elección tendría inevitablemente aquella historia como telón de fondo.
No porque Soto y Wanchope mantengan hoy aquella confrontación —el propio presidente florense dejó claro posteriormente que la amistad sobrevivió—, sino porque existe una frase imposible de borrar de la hemeroteca.
En febrero de 2023, Jafet Soto consideraba que la carrera de Wanchope como entrenador era “regular-mala” y que no soportaba otro fracaso.
Tres años después, el fútbol podría provocar un giro particular:
el mismo Jafet Soto que cuestionó públicamente su carrera podría ser quien le entregue uno de los banquillos más exigentes del fútbol costarricense.