Por StƩphane Geneste
¿Expulsar a trabajadores inmigrantes para crear mÔs empleos? ¿Los trabajadores nacidos en Estados Unidos ocupan los puestos dejados por los trabajadores expulsados debido a los controles de ICE? ¿Las empresas han aumentado los salarios para atraer a mÔs trabajadores locales? Las respuestas a estas preguntas no son lo que esperaba la Administración Trump, según un estudio del National Bureau of Economic Research.
La metodologĆa empleada por las investigadoras de este organismo de investigación privado, sin fines de lucro y no partidista, es bastante simple: comparar las zonas fuertemente afectadas por las detenciones de ICE con las zonas menos afectadas, antes y despuĆ©s del endurecimiento de los controles.
Primer hallazgo, en las zonas donde ICE actĆŗa mĆ”s, los trabajadores inmigrantes mĆ”s vulnerables trabajan menos. El empleo disminuye en un 4%. Pero lo mĆ”s sorprendente es otro aspecto. Esta disminución no se explica Ćŗnicamente por las expulsiones. Muchos trabajadores inmigrantes permanecen en el territorio estadounidense, pero reducen su actividad o dejan de trabajar, por miedo. Miedo de ser controlados en el camino al trabajo, miedo de ser arrestados directamente en su lugar de trabajo. La polĆtica migratoria produce aquĆ un efecto psicológico que se convierte, por consiguiente, en un fenómeno económico.
El mito del “reemplazo de empleo” es un mito
Otro hallazgo importante de este estudio: los trabajadores nacidos en Estados Unidos no recuperan estos empleos. El argumento del reemplazo de empleo, segĆŗn el cual cuando un inmigrante deja su puesto, un trabajador estadounidense toma automĆ”ticamente su lugar, resulta ser falso. Para entender por quĆ©, es necesario observar de mĆ”s cerca el funcionamiento del mercado laboral. La visión polĆtica supone que los trabajadores inmigrantes y los trabajadores nativos son intercambiables. Sin embargo, en la realidad económica, a menudo son complementarios. Tomemos el ejemplo de un sitio de construcción. Un obrero sin papeles frecuentemente realiza las tareas fĆsicas mĆ”s pesadas, mientras que un empleado estadounidense supervisa, coordina o gestiona la logĆstica. Si el primero desaparece, el segundo no automĆ”ticamente obtiene un puesto adicional. Al contrario, el proyecto se ralentiza, algunos trabajos se retrasan o incluso se cancelan.
ĀæPor quĆ© los trabajadores estadounidenses poco cualificados no ocupan estos puestos? Porque muchos de estos empleos siguen siendo poco atractivos: fĆsicamente agotadores, a veces peligrosos, a menudo estacionales, con horarios irregulares y salarios considerados insuficientes. En la agricultura, la construcción o algunas actividades industriales, los empleadores ya tienen dificultades para reclutar, incluso cuando el desempleo aumenta.
Menos actividad, mÔs tensiones económicas
Otra sorpresa, las empresas no necesariamente responden aumentando los salarios para atraer a mĆ”s trabajadores locales. El estudio muestra, por el contrario, que las remuneraciones no aumentan de forma significativa. Ante la escasez de mano de obra, muchos empleadores optan por otra solución: reducen su actividad. Aceptan menos pedidos, ralentizan su producción y posponen algunas inversiones. Esto es lo que los economistas llaman un choque de oferta negativo, o cuando hay menos trabajadores disponibles significa menos producción, con el riesgo de aumento de precios a largo plazo. En otras palabras, una polĆtica diseƱada para proteger el mercado laboral podrĆa, paradójicamente, contribuir a debilitarlo.
Los efectos superan incluso el mercado de empleo. En Minnesota, otro estudio menciona mĆ”s de 600 millones de dólares en consumo perdido en un mes, seƱal de que el miedo a los controles tambiĆ©n reduce el gasto de los hogares inmigrantes. Esto recuerda otro aspecto esencial de la economĆa estadounidense. Algunos sectores son estructuralmente dependientes de la mano de obra inmigrante, incluida la irregular. Esta forma parte integral del funcionamiento de la economĆa estadounidense. Y al igual que con una torre de bloques de madera, cuando se retira una pieza esencial, no solo desaparece un puesto, sino que todo el equilibrio del edificio puede tambalearse.