“Los cuerpos estĆ”n ahĆ amontonados, hay que evacuarlos”, dijo Willy RodrĆguez, alcalde de San JosĆ© del Guaviare, en llamada con la AFP. Las autoridades no han logrado llegar a la zona y el balance proviene de la comunidad, que se vio atrapada en medio del fuego cruzado.
El ejército desplegó el miércoles a sus tropas en una zona rural del sureste de Colombia, en medio de letales enfrentamientos entre dos estructuras disidentes de las FARC que se disputan las rentas del narcotrÔfico en esa región.
Colombia atraviesa su peor ola de violencia en la Ćŗltima dĆ©cada a cuatro dĆas de la primera vuelta de las elecciones presidenciales en las que el paĆs elegirĆ” al sucesor del izquierdista Gustavo Petro.
El “crudo enfrentamiento” entre las disidencias de alias IvĆ”n Mordisco y alias CalarcĆ”, las dos principales estructuras rebeldes del paĆs, dejaron “mĆŗltiples vĆctimas fatales”, dijo en la red social X el ministro de Defensa Pedro SĆ”nchez, que atribuyó los combates a “disputas de narcotrĆ”fico, extorsión y otras economĆas ilĆcitas”.
Los enfrentamientos se registran desde el lunes en el departamento del Guaviare, dijo a la AFP un vocero del ejĆ©rcito, que anunció en un comunicado el despliegue de soldados en la zona para “proteger a la población civil”.
Las autoridades aĆŗn no han divulgado un balance oficial de vĆctimas.
Fracaso de la “paz total”Ā
Las Fuerzas Militares se movilizan hacia esa zona de difĆcil acceso en el municipio de San JosĆ© del Guaviare, una región con vastos cultivos de hoja de coca. Es cuna de las primeras filas que rechazaron el histórico tratado de paz entre las FARC y el gobierno que desmovilizó al grueso de esa guerrilla en 2016.
A cuatro dĆas de la primera vuelta presidencial, el recrudecimiento del conflicto armado de seis dĆ©cadas es una de las principales preocupaciones de los votantes.
Petro priorizó una polĆtica de diĆ”logos con todos los grupos armados del paĆs conocida como “paz total”.
Pero a tres meses de dejar el poder, ninguna de estas negociaciones ha tenido Ć©xito. La oposición critica su polĆtica de paz y lo acusa de ser indulgente con los criminales.
El mandatario, que por ley no puede reelegirse, busca continuar su proyecto con la candidatura de su aliado, el senador IvƔn Cepeda, que parte como favorito en las encuestas.
Le siguen los derechistas Abelardo de la Espriella y Paloma Valencia, que defienden una polĆtica de mano dura contra los grupos criminales.