San José, 20 jul (elmundo.cr) – Las instituciones financieras vivieron un año excepcional en 2025. A nivel global, el sector registró un Retorno Total para los Accionistas (TSR) del 30,2%, superando a todas las demás industrias, incluida la tecnológica. Además, por primera vez en muchos años, más del 80% de las acciones bancarias del mundo (excluyendo China) cotiza por encima de su valor libro.
No obstante, el principal desafío para la industria ya no es recuperar la rentabilidad, sino demostrar que puede sostener un crecimiento rentable y escalable en el largo plazo. Aunque la rentabilidad ha mejorado de forma significativa, los múltiplos precio/utilidad (P/E) del sector se han mantenido prácticamente sin cambios, lo que refleja que los inversionistas aún no están completamente convencidos de la capacidad de la banca para generar crecimiento de manera consistente.
Estas son algunas de las principales conclusiones del informe Time to Shift Gears? Financial Institutions Have Earned the Right to Be Bolder on Productivity, Growth, and Innovation, elaborado por Boston Consulting Group (BCG). El estudio, basado en el análisis de 1.498 instituciones financieras de todo el mundo, examina cómo el sector puede aprovechar su mejor desempeño desde la crisis financiera global para iniciar una nueva etapa de creación de valor sustentada en la productividad, el crecimiento y la innovación.
La inteligencia artificial rompe la paradoja de la productividad
Durante años, la industria financiera ha invertido miles de millones de dólares en tecnología. Sin embargo, los gastos operativos en relación con los activos apenas han mostrado mejoras en la mayoría de los mercados, mientras que el empleo en el sector continúa aumentando.
El informe sostiene que la digitalización tradicional se ha limitado, en muchos casos, a incorporar nuevas tecnologías sobre procesos existentes, sin transformar realmente la forma en que operan las organizaciones.
En contraste, la inteligencia artificial (IA) ofrece una oportunidad distinta, ya que permite rediseñar procesos desde su origen, incrementar significativamente la productividad y desarrollar modelos operativos mucho más escalables.
Las instituciones financieras prevén destinar este año cerca del 2% de sus ingresos a iniciativas de inteligencia artificial, una proporción comparable con la de la industria tecnológica. No obstante, el mayor impacto no provendrá de proyectos aislados, sino de transformaciones integrales que replanteen la forma en que se prestan los servicios financieros.
El crecimiento será el nuevo motor de creación de valor
Para las entidades que ya cotizan por encima de su valor libro, el crecimiento vuelve a convertirse en el principal impulsor de la creación de valor.
“La inteligencia artificial ya está abriendo mercados que la banca no atendía antes: clientes de patrimonio medio, pequeñas empresas y segmentos que no eran rentables con los modelos tradicionales. A eso se suma que hoy las condiciones para crecer de forma inorgánica son las mejores en más de una década. Las instituciones que combinen estas dos palancas, IA para expandir el mercado y M&A para ganar escala, son las que van a definir quién lidera el sector en los próximos años”, afirmó Laura Florez, Managing Director & Partner de BCG.
Sin embargo, el informe advierte que aprovechar estas oportunidades requerirá desenvolverse en un entorno cada vez más competitivo y complejo. Las instituciones financieras no bancarias, como las fintech, continúan aumentando su participación en los ingresos globales del sector; los activos digitales avanzan hacia una mayor adopción, y la inteligencia artificial está transformando simultáneamente la competencia, los márgenes y las expectativas de los clientes.