
Por Greivin Salazar Álvarez*
Al terminar el mes de abril, cerrar así el primer cuatrimestre de este 2017, y luego de la presentación del Informe de labores de Luis Guillermo Solís, se confirman varias de las tendencias económicas observadas previamente y se dispone de un panorama relativamente más claro sobre qué esperar para los restantes ocho meses del año.
En este sentido, es prudente pronosticar que:
- El crecimiento económico podría rondar el 4%, con lo cual se completaría una década sin lograr superar la barrera del 5% anual, resultado del bajo dinamismo de las principales economías mundiales, especialmente los Estados Unidos y la Unión Europea, que siguen sin superar por completo los efectos de la crisis internacional 2008-2009, así como de las conocidas carencias que persisten en el país en términos de infraestructura, productividad y encadenamientos productivos.
- Existirá un repunte de la inflación hasta llegar a niveles cercanos a la meta establecida por el Banco Central de Costa Rica (2-4%), debido al aumento en algunas de las presiones inflacionarias, tales como la depreciación del colón y los costos de producción, aunado a que el efecto de la disminución del precio internacional de los hidrocarburos, registrada el año anterior, ya fue absorbido por la economía.
- Habrá un ajuste moderado y paulatino al alza en las tasas de interés, al igual que en el tipo de cambio del colón con respecto al dólar, ambos movimientos motivados en gran medida por las decisiones que ha tomado y seguirá tomando la Reserva Federal de los Estados Unidos con respecto a su tasa de referencia, a las cuales ha respondido el propio Banco Central de Costa Rica, con el aumento en la tasa de política monetaria semanas atrás.
- La situación fiscal del país tenderá a encontrar una estabilidad relativa, ni empeorará ni mejorará sustancialmente, con la particularidad que el déficit del Gobierno Central será superior al 5% de la producción por quinto año consecutivo y por sexta vez en los últimos ocho años. Sin un crecimiento económico superior al 5% anual, ni un ambiente político favorable, resultará difícil reducir sustancialmente el faltante de ingreso que muestra el Gobierno.
Por tanto, las principales recomendaciones ante dicho contexto son las siguientes:
- Es preciso cuidar su trabajo, por cuanto el crecimiento económico es moderado y guiado por actividades con baja capacidad de generación de empleo (actividades financieras y comercio), mientras que aquellas otras con una mayor capacidad (agropecuaria, construcción, servicios de alojamiento y comida) no pasan por un buen momento; siempre habrá oportunidades para aquellas personas con manejo de un segundo idioma y conocimientos en tecnologías de información.
- El costo del endeudamiento será mayor durante la segunda mitad del año, es importante revisar el esquema de financiamiento de sus deudas actuales, en ocasiones se cuenta con una tasa fija por algún tiempo que luego es ajustada al alza (principalmente en préstamos de largo plazo), tenga claridad en qué momento se daría ese ajuste y el impacto de este en sus finanzas.
- Valore su presupuesto y fije su nivel de flexibilidad, dado el aumento paulatino que tendrá el costo de la vida. Se recomienda establecer cuáles de sus gastos podrían incrementarse, directa o indirectamente, por la mayor depreciación del colón, sobre todo si su fuente de ingresos no es en dólares. Tome en consideración todas aquellas tarifas, afiliaciones o mensualidades que son fijadas en dólares pero pagaderas en colones o con ingresos en colones.
En conclusión, en lo que resta del año se darán ajustes paulatinos y moderados en las principales variables macroeconómicas del país, por lo que se está en un buen momento para revisar los niveles de endeudamiento así como las pautas de gasto en su presupuesto.
*Observatorio de la Coyuntura Económica y Social, Escuela de Economía UNA.