La lista de posibilidades para asumir la presidencia de la Comisión de Arbitraje de Costa Rica pierde un nombre de peso.
El exárbitro mexicano Armando Archundia, quien figuraba como una de las posibilidades para suceder a Enrique Osses, asumirá la Dirección de Árbitros de la Federación Nicaragüense de Fútbol (Fenifut).
La decisión prácticamente saca a Archundia de la discusión que existe actualmente en Costa Rica para encontrar al nuevo responsable del arbitraje nacional.
El mexicano contaba con varias de las características que busca un sector del fútbol costarricense para mantener la línea de los últimos años: un extranjero con amplia experiencia internacional, trayectoria en la gestión arbitral y conocimiento del fútbol de alto nivel.
Archundia fue árbitro en dos Copas del Mundo, Alemania 2006 y Sudáfrica 2010, y llegó a dirigir ocho partidos mundialistas. Posteriormente dio el salto a la gestión y en 2022 asumió la presidencia de la Comisión de Árbitros de la Federación Mexicana de Fútbol.
Ahora tendrá una nueva experiencia en Centroamérica.
Su misión en Nicaragua estará enfocada en elevar el nivel técnico y fortalecer la formación de los árbitros de ese país.
Costa Rica busca al sustituto de Osses
La noticia aparece precisamente cuando en Costa Rica existe una discusión sobre el modelo que debería seguirse después de la renuncia de Enrique Osses.
Algunos clubes pretenden mantener la línea de contratar a un extranjero con experiencia internacional y relaciones con organismos como Concacaf y FIFA.
Alajuelense es uno de los equipos que favorece mantener el modelo de los últimos años.
Saprissa, en cambio, por medio de Érick Lonis, planteó públicamente la conveniencia de apostar por una comisión colegiada con figuras nacionales, de manera que las decisiones no queden concentradas en una sola persona.
ElMundo.CR también conversó con cinco árbitros activos sobre el perfil que consideran conveniente para asumir el mando.
Cuatro de los cinco consultados prefieren que el próximo jefe del arbitraje costarricense sea extranjero.
Uno de ellos resumió en tres las características que considera fundamentales: buenas relaciones con Concacaf y FIFA, peso y trayectoria dentro de la línea arbitral internacional y experiencia en competiciones donde se utilice el VAR.
Archundia aparecía como un perfil que cumplía buena parte de esas condiciones.
Sin embargo, su llegada al fútbol nicaragüense obliga a Costa Rica a mirar hacia otras alternativas mientras continúa la pugna por definir quién sucederá a Enrique Osses.