El regreso del Torneo de Apertura 2025 del fútbol femenino trajo consigo una edición temprana del clásico nacional entre Saprissa y Alajuelense, un duelo que —más allá del empate 1-1 en el marcador— dejó una sorpresa táctica: las moradas se plantaron de tú a tú ante una Liga que llegaba con mucha más preparación acumulada.
Durante siete meses, el proyecto deportivo del Saprissa FF se mantuvo en pausa, con entrenamientos limitados y sin la certeza de que el campeonato volvería. En contraste, Alajuelense no frenó su estructura, se mantuvo entrenando a plenitud y perfilaba una ventaja notable sobre su eterno rival.
Ese contexto alimentaba la idea de que el equipo rojinegro sería arrollador y dominante, pero el partido mostró lo contrario: el primer tiempo fue parejo, de fuerzas equilibradas, y en el complemento, aunque las leonas dominaron la posesión, Saprissa generó las opciones más claras para inclinar el marcador.
El clásico se disputó este domingo en el Estadio Ricardo Saprissa y tuvo emociones desde el inicio. Alajuelense se adelantó al minuto 15 con un tanto de Sofía Varela, quien aprovechó un error en salida de Rihanna Solano para marcar con clase ante la salida de Julieth Arias. Sin embargo, las moradas reaccionaron con orden, y al 30’ Carolina Venegas igualó las cifras de cabeza, tras un tiro de esquina cobrado por Katherine Alvarado.
Antes del juego, la Unión Femenina de Fútbol (Uniffut) dedicó oficialmente el torneo a la exjugadora Emilia Carmona, quien agradeció el reconocimiento durante la transmisión televisiva.
Cambios y variantes
Wílmer López, técnico rojinegro, realizó variantes en el complemento: Katherine Arroyo ingresó por Yeslim Alvaradoal inicio del segundo tiempo, y más adelante Yoanka Villanueva y Sianyf Agüero ingresaron por Rangel y Pinell, respectivamente. Por Saprissa, Yerling Ovares entró por Verónica Matarrita al minuto 60.
Segunda mitad con roles invertidos
El complemento mostró a una Liga más intensa y vertical, con mayor posesión, pero también con más espacios a sus espaldas. Saprissa apostó al orden defensivo y transiciones rápidas, que generaron verdadero peligro frente a la portería de Noelia Bermúdez.
A pesar de que el ritmo del partido bajó en los últimos minutos, las emociones se mantuvieron hasta el final, con un juego de ida y vuelta que cumplió con las expectativas del clásico.
Más que un empate
Para el Saprissa FF, el resultado representa mucho más que un punto: fue una declaración de intenciones tras meses de incertidumbre, donde demostraron que, pese a las diferencias de preparación, pueden competir de igual a igual con el equipo más consolidado del país.
El fútbol femenino volvió, y lo hizo con un clásico que sirvió de termómetro para medir fuerzas. Y en ese examen, la sorpresa fue que la distancia entre ambos no fue tan amplia como muchos esperaban.