La continuidad de Gustavo Chinchilla como gerente general del Deportivo Saprissa vuelve a estar en el aire. El propio presidente del club, Juan Carlos Rojas, reconoció este domingo en el programa de Yashin Quesada que no puede garantizar que Chinchilla siga en su cargo, lo que reaviva las dudas sobre el futuro del hombre fuerte en la parte operativa y comercial del equipo tibaseño.
El tema no es nuevo. Ya en marzo del 2025, ElMundo.CR publicó que Chinchilla habría presentado su renuncia, motivado por diferencias internas, en especial relacionadas con temas de liquidez y las dificultades del club para hacer frente a algunas obligaciones financieras ordinarias.
En su momento, fuentes cercanas aseguraron que la dimisión no fue aceptada, pero sí quedó sobre la mesa la posibilidad de una salida en mayo si no mejoraban las condiciones. Al ser consultado por este medio, Chinchilla negó esa versión, aunque reconoció lo demandante del puesto:
“No es cierto. Llevo cinco años con muchísimo trabajo y sigo con ganas de mantenerme en el cargo. No niego que la industria del fútbol es demandante y desgastante, pero estoy al pie del cañón”.
A los pocos días, Juan Carlos Rojas confirmó que su gerente estaba “un poco cansado” y que la decisión final recaía en él. Este domingo, sin embargo, el discurso cambió sutilmente, al indicar públicamente que no puede asegurar su continuidad.
Chinchilla, con experiencia previa en compañías como Red Bull y ONVO, ha sido pieza clave en la modernización de la estructura administrativa del Saprissa desde su llegada en 2020.
Su eventual salida sería un golpe sensible en momentos donde el club atraviesa una etapa de transición institucional y busca nuevas fuentes de inversión.
Por ahora, la respuesta a la gran incógnita sigue en suspenso: ¿se quedará o se irá el gerente general del Saprissa? El tiempo, y sobre todo las condiciones internas, lo dirán.