Dicen que el Saprissa siempre vuelve. Que no importa cuánto lo critiquen, cuántas veces lo den por muerto o qué tan oscuro sea el panorama. El equipo morado, golpeado por la eliminación en la Copa Centroamericana y señalado por su irregularidad, hoy es el nuevo líder del Torneo Apertura 2025. Y lo consiguió como más le gusta: con sufrimiento, al final, en la Saprihora… y en medio de la polémica.
El conjunto tibaseño venció 2-1 al Cartaginés en La Cueva, con un gol en tiempo de reposición de Gerald Taylor, en una jugada que desató la protesta inmediata del cuadro brumoso. Muchos en la “Vieja Metrópoli” piden falta sobre el arquero Kevin Briceño justo antes del remate que terminó en gol. Pero el árbitro no vio nada ilegal y el estadio explotó en júbilo.
Saprissa llegó a 20 puntos, superando a Cartaginés, Alajuelense y Liberia, todos con 18. Los liberianos aún pueden rebasarlo si derrotan a Pérez Zeledón este lunes. Aun así, el club tibaseño envía un mensaje: no está acabado, está más vivo que nunca.
El juego fue vibrante. En el primer tiempo, Mariano Torres encontró a Orlando Sinclair con un pase quirúrgico, y el atacante definió con fuerza para el 1-0. Pero el Cartaginés respondió. En la segunda mitad, con cambios acertados de Andrés Carevic, José Rodríguez Chiroldes marcó un golazo desde fuera del área, al 68’.
El drama no terminó ahí. El Cartaginés se quedó con 10 hombres por una lesión de Randall Cordero, cuando ya no tenían cambios. Y fue entonces cuando la historia del Saprissa volvió a repetirse: un balón suelto, un remate al corazón del área, y el grito de gol en el último suspiro.
Gerald Taylor apareció con un derechazo potente, aprovechando un mal rechazo de Briceño, y marcó el gol del triunfo. El Cartaginés estalló en reclamos, pero el gol subió al marcador. Saprissa celebró como si fuese una final, y no era para menos: recuperó el liderato del campeonato.
Para completar la jornada redonda, volvió Warren Madrigal, joven delantero morado que se reencontró con la cancha tras una larga recuperación por lesión. El recibimiento fue cálido, el aplauso sincero, y su regreso se unió a la fiesta morada de una tarde que tuvo de todo.
El Herediano, por su parte, mira el torneo desde abajo. Con 13 puntos y siete jornadas por disputar, el bicampeón nacional quedó a cinco unidades de la zona de clasificación. El panorama se le complica.
En Tibás, en cambio, el aire volvió a ser de fiesta. Porque el Saprissa, el que muchos daban por vencido, regresó a la cima. Y lo hizo a su manera.