Guizhou, 14 jun (elmundo.cr) – Viajar por las montañas de Guizhou es presenciar un espectáculo de belleza natural. Se suceden interminables montañas de verde intenso, amplios campos de arroz que reflejan el cielo en sus aguas marrones y silenciosos templos antiguos. Es en este camino que la aldea Miao de Xijiang aparece entre las montañas, mezclando el bullicio del turismo con lo estampas que reflejan tradiciones milenaria.
A ella se llega a través de una zigzagueante carretera, inaugurada en 2015. Nos recibe su imponente entrada donde gruesos pilares de madera sostienen un alto techo tradicional. Custodia desde lo alto sobre la entrada, una cornamenta de toro, este animal representa en su visión del mundo una forma de conexión con los antepasados.
Los Miao es uno de los tantos grupos étnicos de China y en el mundo existen 12 millones de personas que se identifican con esta etnia, aunque la mayoría vive en este país. La aldea en Xijian es la más grande del mundo, con 6.000 personas.
El origen de esta villa data desde 600 años, y actualmente ha convertido sus tradiciones, patrimonios materiales e intangibles en un gran atractivo turístico y motor del desarrollo económico de la región.
Las casas Miao cubre las laderas de las montañas con techos apretados que sobresalen hasta llegar al río Xijiang, que quiere decir Agua blanca”. Sobre este cruzan 7 puentes, que de lluvia y viento que representan una protección ante las fuertes precipitaciones y vientos violentos.
Turismo patrimonial
En 2008 la aldea inició su proceso de convertirse en un sitio turístico, destacando sus tradiciones culturales y patrimonio arquitectónico. Según datos oficiales, durante el 2023 cerca de 4,6 millones de personas visitaron este poblado y para el 2025, las visitas crecieron a 5,3 millones de turistas.
Aunque en la aldea viven 6.000 Miao, dan trabajo a través del turismo a más de 20.000 personas, lo que ha incrementado los ingresos per cápita de sus habitantes. Antes de impulsar el turismo en la aldea el ingreso promedio de los habitantes era de solo 1.000 yuanes mensuales por persona. Actualmente, se estima que este llega hasta los 30.0000 yuanes mensuales.
La aldea es visitada principalmente por turistas chinos (98,8%), que provienen mayoritariamente de la misma provincia de Guizhou y otras que limitan con esta región, como Hunan, Chongqing o Sichuan.
Es durante la época de las vacaciones de verano (de julio a agosto) cuando más visitas recibe esta aldea, llegando hasta las 50.000 personas por día.

Las casas colgantes, patrimonio intangible Miao
La vivienda Miao se conoce con el nombre de “Diaojialou” o bien “casa colgante” y su técnica de construcción es considerada patrimonio cultural inmaterial de la región.
Se construyen completamente de madera y tejas negras por parte de expertos carpinteros que utilizan técnicas tradicionales, trabajando únicamente con cinceles, sierras y ensamblajes de madera machihembrada.
Tradicionalmente las casas constan de tres niveles: un primer piso para el ganado, un segundo piso para habitar y un tercer piso como granero y almacenaje. Aunque hoy, con el enfoque del turismo, la primera planta se dedica al comercio donde se instalan tiendas de artesanías, trajes, alimentos y restaurantes.
Representaciones culturales
Al recorrer la aldea el bullicio es interrumpido por el sonido de algún Lusheng, un instrumento musical a base de bambú que es tradicional entre los Miao.
Su sonido dulce interpreta múltiples notas al mismo tiempo, creando un ambiente alegre y místico al mismo tiempo. En la plaza central se utiliza este instrumento para interpretar las canciones y danzas tradicionales de la etnia, en un espectáculo para los turistas que se realiza a diario.

Los grupos que componen estos espectáculos son los habitantes mismos, en muchas ocasiones, adultos mayores que se dedican al campo y encuentran en estas muestras culturales una vía de mantener viva su tradición y transmitirla a los más jóvenes.
El batik: un azul patrimonial
El batik es una técnica de teñido que tiene más de 2.000 años de historia y hoy día los Miao la muestran con orgullo. Esta consiste en dibujar los diseños con cera de abeja caliente sobre la tela y posteriormente sumergirla en una solución de pigmento azul en frío, obtenido de plantas locales de índigo.
Con esta técnica se representan los símbolos de su identidad cultural, leyendas y mitología, heredadas de generación en generación.
Entre las casas de esta villa se abre al público el museo de la descendencia Ayou, un lugar que expone la historia de los trajes tradicionales Miao y la técnica del Batik.
Este sitio exhibe trajes típicos, bordados, sombreros, zapatos y piezas con más de 200 años de historia. Además, dedica un sitio especial para enseñar la técnica del batik y en ese espacio, imparte talleres sobre estas técnicas textiles tradicionales.
Aldea Miao: patrimonio como modelo de desarrollo
El caso de la aldea Miao de Xijiang es un importante hito en el debate sobre modelos de desarrollo económico y preservación del patrimonio cultural.
Sin abandonar sus tradiciones, su vínculo con la tierra o la agricultura, esta etnia ha logrado fortalecer su herencia al tiempo que la convierte en un pilar de su economía.
En el camino de preservación de sus tradiciones han desarrollado importantes experiencias como la tutela de la conservación de las casas, la acreditación de uso de técnicas tradiciones, los grupos culturales, la integración de las personas mayores y la revitalización de su identidad cultural.
El éxito de su modelo es un caso que debe ser analizado y valorado para otros lugares en el mundo, impulsando el desarrollo local en términos propios. Sin duda, la experiencia de los Miao nos deja mucho para reflexionar sobre lo que es el desarrollo.