Liga Deportiva Alajuelense llegó a El Salvador con la posibilidad de asegurar su clasificación a los cuartos de final de la Copa Centroamericana. Regresará a Costa Rica con una realidad completamente distinta: perdió 1-0 ante Luis Ángel Firpo, quedó obligado a jugarse el boleto en la última jornada y, principalmente, dejó una imagen que su propio entrenador no intentó justificar.
Ismael Rescalvo fue especialmente crítico después del compromiso disputado en el Estadio Las Delicias. No habló de la cancha sintética, tampoco buscó refugio en circunstancias externas. Admitió que su equipo fue inferior y utilizó palabras poco habituales para describir lo ocurrido.
“No pusimos el corazón, ni la entrega, ni defendimos al club como debíamos”, reconoció el español.
“El rival puso más ganas que nosotros”
Alajuelense tuvo un primer tiempo para el olvido. Firpo salió con mayor intensidad, ganó duelos, recuperó segundas pelotas y logró que el tricampeón centroamericano prácticamente nunca pudiera imponer las condiciones que pretendía.
Rescalvo lo reconoció sin rodeos.
“El resultado de hoy es consecuencia de lo visto, ¿no? El rival puso más ganas que nosotros. Sobre todo, especialmente en primer tiempo, nos vimos superados. Hicimos un mal partido”, manifestó.
Cuando se le planteó que la superioridad salvadoreña no había sido únicamente cuestión de actitud, el entrenador fue todavía más contundente.
“Sí, en ganas, en fútbol, en carácter, en ambición, nos vimos superados claramente y no hay excusas”, respondió.
Para el entrenador, ahí estuvo buena parte de la explicación de una noche en la que Alajuelense estuvo muy lejos de la versión que venía mostrando.
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“Nosotros queríamos esperar a ver qué pasaba”
Rescalvo también identificó un problema desde la manera en la que sus futbolistas ingresaron al encuentro.
“Entramos muy fríos al partido, nos costó muchísimo ganar duelos, las segundas pelotas no ganábamos ninguna”, explicó.
Alajuelense tenía jugadores capaces de marcar diferencias individualmente, pero el técnico entiende que el talento resulta insuficiente cuando el rival controla el balón y gana prácticamente todas las disputas.
“Al final la calidad no puede imponerse si no tienes el balón. Si no tienes el balón no puedes atacar, no puedes sacar el talento del equipo”, agregó.
Después llegó otra de sus frases más fuertes de la conferencia.
“Se notó que había un rival que quería ganar y nosotros queríamos esperar a ver qué pasaba. Entonces, al final, pasó lo que tenía que pasar: el equipo que jugó mejor y puso más ímpetu ganó el partido”.
La Liga pudo irse al descanso con una diferencia mayor
El 1-0 incluso terminó siendo una buena noticia para Alajuelense al finalizar la primera parte.
Así lo reconoció el propio Rescalvo.
“Lo mejor que pudimos llevar al primer tiempo fue el resultado, porque podíamos haber encajado un gol más. Nos fuimos con un resultado corto y eso nos permitió intentar meternos mejor en la segunda parte”, señaló.
La Liga cambió parcialmente su imagen después del descanso. Tuvo mayor energía, atacó mediante centros y segundas jugadas e intentó llevar el partido hacia el área de Firpo.
No alcanzó.
“Se vio un equipo que compitió mejor, pero no nos alcanzó”, resumió el técnico.
“Todo nos dolió de la manera que perdimos”
Alajuelense llegaba al encuentro después de encadenar resultados positivos y con la posibilidad de resolver anticipadamente su clasificación. La derrota, sin embargo, no fue lo que más incomodó a Rescalvo.
Fue la forma.
“Hoy nos tocó perder y perdimos de una manera que no queríamos perder. Se puede perder de muchas maneras. Todo nos dolió de la manera que perdimos”, afirmó.
Y entonces lanzó la frase que resume su valoración del partido:
“No pusimos el corazón, ni la entrega, ni defendimos al club como debíamos. Al final eso es lo que a nosotros nos duele, esta derrota”.
Ahora no existe margen para especular
La consecuencia deportiva también es importante.
Firpo, Plaza Amador y Alajuelense quedaron con seis puntos, por lo que la clasificación rojinegra deberá resolverse en la última jornada.
La Liga recibirá a Plaza Amador, mientras que Firpo enfrentará a Xelajú. Los rojinegros, según Rescalvo, tienen una ventaja fundamental: todavía dependen de sí mismos.
“No queríamos haber llegado a esta última jornada jugando la clasificación, pero dependemos de nosotros, tenemos que ganar en casa y apuntar a la clasificación”, señaló.
Cuando le preguntaron directamente por ese partido definitorio contra Plaza Amador, su respuesta volvió sobre lo ocurrido en El Salvador.
“Sí, sí, es un partido definitorio y tenemos que poner lo que no pusimos hoy. A partir de ahí tendremos más opciones de ganar, sin duda”.
Alajuelense salió de Costa Rica pensando en regresar clasificado. En lugar de eso, Firpo lo derrotó, le arrebató la posibilidad de resolver anticipadamente el boleto y convirtió la última jornada en una prueba de alta tensión.
Pero Rescalvo no responsabilizó al terreno sintético, al arbitraje ni a ninguna circunstancia externa.
Su diagnóstico fue bastante más incómodo para su propio equipo: Firpo tuvo más fútbol, más ganas, más carácter y más ambición. Y, según el entrenador rojinegro, Alajuelense no puso el corazón ni la entrega necesarios para defender su camiseta como debía.