La crisis económica que atraviesa la Asociación Deportiva San Carlos dio un nuevo giro este martes.
El plantel decidió acogerse a su derecho laboral de huelga y suspendió los entrenamientos, una medida que también provocó la cancelación del partido amistoso que estaba programado frente a Escorpiones de la Liga de Ascenso.
La decisión llega en medio de los constantes atrasos salariales que vive la institución, una situación que ElMundo.CR ha documentado en exclusiva desde el pasado mes de abril y que no solo afecta a los futbolistas, sino también al personal administrativo y a otros colaboradores del club.
La medida de presión se produce apenas días después de que el gerente deportivo, Carlos Acosta, reconociera públicamente la situación financiera de la institución.
En declaraciones brindadas la semana anterior a medios regionales de la Zona Norte, Acosta aseguró que el club esperaba ponerse al día con los salarios antes del 10 de julio, una vez recibiera el desembolso correspondiente al contrato por derechos de televisión con FOX.
Sin embargo, al 8 de julio los jugadores optaron por no entrenar y el ambiente interno evidencia que la situación continúa siendo delicada.
La Caja también sigue siendo una preocupación
Los problemas de San Carlos no terminan con los salarios.
De acuerdo con la información conocida por ElMundo.CR, el club mantiene una deuda cercana a los ₡60 millones con la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).
Ese compromiso deberá quedar cancelado antes del 17 de julio.
La razón es sencilla: aunque San Carlos ya obtuvo la licencia para competir en la temporada 2026-2027, el reglamento exige que los clubes mantengan al día sus obligaciones con la CCSS y con Tributación.
En el caso de los Toros del Norte, no existen pendientes con Tributación, pero sí con la Caja.
Si la deuda no se regulariza dentro del plazo establecido, la Federación Costarricense de Fútbol no podrá programarle partidos oficiales hasta que normalice su condición.
Una crisis que sigue creciendo
La huelga se suma a una serie de acontecimientos que han marcado las últimas semanas del club.
El sábado anterior renunció de manera sorpresiva el presidente Luis Carlos Chacón, mientras la institución continúa buscando estabilizar sus finanzas y preparar el inicio del Torneo de Apertura 2026.
El calendario tampoco ofrece margen de maniobra.
La dirigencia había anunciado que esperaba cancelar los salarios antes del 10 de julio.
Posteriormente tendrá hasta el 17 de julio para resolver la deuda con la CCSS.
Y apenas una semana después está previsto el inicio del Campeonato Nacional.
Por ahora, la crisis dejó de ser únicamente administrativa y financiera.
Ahora también tiene consecuencias deportivas, con un plantel que decidió detener sus labores hasta obtener una respuesta sobre el pago de los salarios pendientes.