San José, 13 oct (elmundo.cr)- La gesta realizada por la Selección Nacional en el Mundial de Brasil 2014 ya pasó, y hace más de cuatro años. La etapa dorada del fútbol tico tiene de por medio una paupérrima actuación en Rusia 2018, donde La Sele quedó en el puesto 29 del Mundial.
Costa Rica no puede seguir viviendo un año más de lo realizado en Brasil, eso ya pasó, la realizada de nuestro fútbol dista mucho de un equipo que llegó a cuartos de final de un Mundial y que se quedara fuera de semifinales en penales ante Holanda.
La Sele debe despertar, y los futbolistas que aún se mantienen de esa gran actuación en el 2014 deben entender que la realidad es otra, que ya son 5 años más grandes y que su labor hoy en día es poder guiar y apostar en un cambio generacional que debe hacerse paulatinamente, y el cual requiere de ellos.
En el último juego contra México, La Sele cayó 3-2 ante un equipo plagado de juveniles y con puros futbolistas en la formación inicial del medio local, mientras que la Nacional puso en el terreno de juego todo su máximo potencial, donde sobresalían figuras como Keylor Navas, Giancarlo González, Joel Campbell, entre otros.
Ya hecho en años pasados ha quedado en el atrás, y se plasmará en la historia del fútbol tico, pero la realidad dicta que desde hace más de medio año Costa Rica no gana un partido, si un partido, a no ser de aquel “acomodado” juego ante Irlanda del Norte en suelo nacional donde se ganó 3-0 en la depedida de La Sele.
Es hora de exigir, es hora de mostrar resultados y hacer historia propia y actual, y dejar de vivir de las viejas glorias del pasado para pensar en un proyecto serio que no se lo lleve a la Nacional al Mundial de Catar 2022, sino que ponga a Costa Rica nuevamente en el mapa mundial por méritos propios.
Ya pasó Brasil 2014, ya pasó Jorge Luis Pinto, ya pasó la época dorada del fútbol nacional, ahora queda intentar escribir una historia propia, basada en resultados actuales.