La historia que comenzó con advertencias administrativas, pasó por una investigación judicial internacional y terminó en una profunda incertidumbre deportiva, este martes escribió uno de sus capítulos más duros.
La Federación Costarricense de Fútbol (FCRF) confirmó que quedó en firme la denegatoria de la licencia de la Asociación Deportiva Municipal Liberia, luego de que el club no apelara la resolución ante el Tribunal de Apelaciones ni solicitara su revocatoria ante el Comité de Licencias.
Con ello, el conjunto guanacasteco queda oficialmente sin la autorización para competir en la Primera División durante la próxima temporada.
“La decisión no fue apelada por el club ante el Tribunal de Apelaciones ni tampoco se solicitó su revocatoria al Comité de Licencias de la FCRF, por lo que la decisión anterior queda en firme”, informó la Federación mediante un comunicado.
Además, la FCRF anunció que el Comité Ejecutivo comunicará en los próximos días el mecanismo mediante el cual se definirá cuál será el club que ocupará la décima plaza del campeonato nacional.
Una crisis que fue creciendo
La situación de Municipal Liberia no surgió de un día para otro.
Desde el pasado 8 de junio, el Comité de Licencias realizó observaciones relacionadas con la estructura administrativa y financiera de la institución, al tiempo que solicitó documentación para acreditar el cumplimiento de distintos requisitos reglamentarios.
Paralelamente, el club quedó envuelto en una crisis aún mayor cuando su principal figura dirigencial, Wilder Eusse, fue detenido tras una solicitud de extradición presentada por Estados Unidos por un caso relacionado con presunto narcotráfico.
Incluso las autoridades del país, calificaron a Eusse como un “objetivo de alto valor”, mientras las autoridades judiciales costarricenses tramitaban el proceso solicitado por la justicia estadounidense.
A partir de ese momento, la incertidumbre alrededor del futuro del club aumentó considerablemente.
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Horus FC SAD nunca logró enderezar el rumbo
El proyecto impulsado bajo Horus FC SAD tampoco consiguió revertir la situación institucional.
Pese a los esfuerzos anunciados públicamente por la dirigencia para mantener con vida al equipo y cumplir con los requisitos exigidos por Licencias, el proceso concluyó con la denegatoria definitiva del permiso para participar en la máxima categoría.
Incluso en las últimas semanas, representantes del club habían reconocido públicamente las dificultades para encontrar soluciones que permitieran garantizar la continuidad de Municipal Liberia en Primera División.
Finalmente, esas gestiones no fueron suficientes.
Ahora la decisión pasa a la Federación
Con la licencia definitivamente rechazada, el expediente deportivo cambia de escenario.
Será ahora el Comité Ejecutivo de la Federación Costarricense de Fútbol el encargado de definir el procedimiento mediante el cual se escogerá al club que ocupará el décimo lugar en el Torneo de Apertura 2026.
Esa resolución será anunciada oficialmente en los próximos días y pondrá punto final a uno de los episodios institucionales más complejos que ha vivido el fútbol costarricense en los últimos años.
Mientras tanto, Municipal Liberia queda fuera de la Primera División, cerrando una etapa que hace apenas unos meses parecía impensable para una institución con una importante tradición dentro del balompié nacional.