La llegada de Juan Pablo Añor a Costa Rica coincidió con uno de los momentos más difíciles que atraviesa su país.
El nuevo fichaje de Liga Deportiva Alajuelense, quien hace apenas unos días arribó al país tras permanecer en Venezuela por el nacimiento de su hijo, recibió estando ya en territorio costarricense la noticia de los terremotos que sacudieron varias regiones venezolanas y que dejaron una de las mayores tragedias de los últimos años.
Conmovido, el futbolista confesó que las primeras horas fueron de enorme incertidumbre mientras intentaba conocer la situación de sus familiares.
“Te podrás imaginar… se me ponen los pelos de punta cuando te llaman y no sabes qué pasó. Lo único que esperas escuchar es que todos estén bien”, expresó durante una transmisión en vivo organizada por Alajuelense.
La tranquilidad llegó después de la llamada
Añor confirmó que logró comunicarse con su familia y que ninguno de sus seres cercanos resultó afectado.
Sin embargo, aseguró que la tranquilidad personal no elimina el dolor por la magnitud de la emergencia que vive Venezuela.
“Uno también se pone en la piel de todas las familias afectadas. Mis mayores deseos y bendiciones para todas esas personas. Espero que puedan salir adelante después de esta catástrofe”, manifestó.
Según el más reciente balance oficial, el desastre deja 1.430 personas fallecidas, más de 3.200 heridos, cerca de 50.000 desaparecidos y graves daños materiales en distintas zonas del país.
A través de sus redes sociales, el volante también compartió imágenes de la destrucción registrada en La Guaira y reprodujo el mensaje de la Federación Venezolana de Fútbol lamentando el fallecimiento del futbolista Yimvert Berroterán, integrante de la selección venezolana que disputó el Mundial Sub-17 de 2025.
Ilusión intacta con Alajuelense
Mientras sigue pendiente de la situación en su país, Añor también comienza una nueva etapa en su carrera deportiva.
El venezolano ya presentó toda la documentación requerida ante la Dirección General de Migración y Extranjería para obtener su permiso de trabajo y quedar habilitado para competir con la camiseta rojinegra.
En lo deportivo, dejó claro que llega con objetivos ambiciosos.
El futbolista afirmó que su intención es luchar por todos los títulos posibles y aportar su experiencia al proyecto encabezado por Ismael Rescalvo.
Añor también reveló que asumirá uno de los mayores desafíos dentro del club al portar la camiseta número 10, una responsabilidad que asegura afrontar con total convicción.
“Siempre me han gustado los desafíos. Me gusta asumir esa responsabilidad y responder dentro de la cancha”, comentó.
El exseleccionado venezolano recordó además que enfrentó a Celso Borges durante su paso por el fútbol español y explicó que recibió muy buenas referencias del capitán rojinegro antes de tomar la decisión de incorporarse a Alajuelense.
En medio de días marcados por emociones completamente opuestas, Añor intenta equilibrar la ilusión de vestir por primera vez la camiseta manuda con la preocupación permanente por la tragedia que golpea a su país.
“Vengo con muchas ganas y con la ilusión de ayudar a que este club siga estando donde siempre debe estar: peleando por lo más alto”, concluyó.