Wílmer López lo venía advirtiendo desde hace semanas.
Quizás por experiencia. Quizás porque entendía que en el fútbol no existen imperios eternos. O quizás porque intuía que el formato del campeonato podía convertirse en la trampa perfecta para un equipo acostumbrado a dominarlo todo.
“Cuando se gana todo, se está más cerca de perderlo”, dijo hace unas semanas en Teléfono Rojo.
Y agregó otra frase que hoy retumba todavía más fuerte en Alajuelense:
“Este tal Final Four es de cuidado y no estoy de acuerdo, pero es la regla y hay que jugarlo. Si se tiene una mala noche, aunque usted sea el mejor equipo todo el campeonato, se puede ir todo al traste en 90 minutos malos”, mencionó.
Eso fue exactamente lo que ocurrió este lunes.
Liga Deportiva Alajuelense quedó eliminada del Clausura 2026 del fútbol femenino tras perder 0-1 contra Dimas Escazú en semifinales.
Y así terminó una de las hegemonías más grandes que ha tenido el deporte costarricense en los últimos años.
Las leonas no solo eran las actuales nonacampeonas nacionales. También eran las monarcas de Centroamérica y el equipo que convirtió el fútbol femenino en territorio propio durante casi una década.
Pero esta vez no alcanzó.
Después de la eliminación, Wílmer López salió a dar la cara sin esconder el golpe.
“Es parte del fútbol, de que nos duele, nos duele. Yo creo que eso uno no puede ocultarlo al quedar fuera del torneo; pero yo siempre lo he dicho, entre más gane usted, más cerca está de perder”, expresó el técnico en declaraciones a Columbia.
El “Pato” insistió en que ningún equipo en el mundo gana siempre.
“Yo creo que ningún equipo en el mundo, por muy bueno que sea, por muchas condiciones que tenga, siempre va a ganar todo”, añadió.
Y para explicarlo recurrió a gigantes mundiales.
“Si fuera así, el Barcelona y el Real Madrid serían campeones del mundo siempre y no es así”.
Dentro de Alajuelense sabían que tarde o temprano este momento iba a llegar.
“Para nosotros iba a llegar ese momento, en el que no íbamos a ganar”, reconoció López.
Incluso recordó que la propia plantilla entendía que sostener una dictadura deportiva eternamente era prácticamente imposible.
“No todos los torneos en los que participamos los vamos a ganar”, comentó.
Aun así, el golpe no deja de ser enorme.
Porque Alajuelense construyó un dominio pocas veces visto en el fútbol nacional. Y aunque López recordó que el club apenas perdió un campeonato en los últimos seis años, la eliminación dejó expuesto un temor que rondaba desde hace tiempo: el riesgo de un formato donde una sola noche puede destruir todo.
“No solo ahora, lo dije en el torneo pasado saliendo campeonas, que no me gusta el formato”, afirmó.
El técnico cuestionó nuevamente un sistema que castiga incluso al mejor equipo del torneo regular sin darle margen de reacción.
“Un equipo que lidera un torneo no tiene la posibilidad de ir a su casa a reivindicarse o sacar el resultado que tal vez no fue el mejor de visita”, señaló.
Pero tampoco utilizó eso como excusa.
Por el contrario.
Wílmer López fue claro al reconocer el mérito de Dimas Escazú y Saprissa FF, los nuevos finalistas del campeonato.
“Aquí más que criticar y buscar excusas, es más bien felicitar tanto a Dimas como a Saprissa”, expresó.
Incluso considera que, desde cierta perspectiva, el cambio de campeón puede terminar siendo positivo para el crecimiento del fútbol femenino.
“Que un mismo equipo esté ganando, ganando y ganando, ya veíamos lo que pasaba con otros equipos, que decían que solo la Liga ganaba”, manifestó.
El entrenador también dejó una reflexión más profunda sobre todo lo vivido durante casi seis años al frente del equipo femenino rojinegro.
“El fútbol femenino a veces es muy manoseado por una cosa o por otra. Debería haber un solo reglamento para hombres y mujeres”, comentó.
Y agregó que convivir diariamente con el grupo le permitió crecer incluso a nivel personal.
“Todo eso lo hace a uno madurar mucho”, afirmó.
Ahora, después de años de títulos, récords y dominio absoluto, Alajuelense tendrá que convivir con algo que casi había olvidado.
La derrota.
Esa misma pesadilla que Wílmer López llevaba semanas anticipando.
Y que finalmente terminó alcanzando a las leonas.