El Club Sport Herediano atraviesa uno de sus momentos más complicados de los últimos torneos. Los resultados no aparecen, la clasificación a semifinales comienza a alejarse y Paulo César Wanchope tomó una decisión que podría tener una lectura más profunda de lo que parece: invitar a Jafet Soto a acompañarlo en los entrenamientos y en el banquillo.
La presencia del presidente de Fuerza Herediana junto al cuerpo técnico ha generado interrogantes, especialmente por el delicado momento deportivo del equipo.
Sin embargo, después de la derrota 0-1 frente a San Carlos, Wanchope aclaró públicamente que fue él mismo quien buscó la incorporación de Soto.
“Les agradezco por estar pendientes de lo que pasa acá, yo lo invité porque él conoce al grupo con la experiencia que tiene, aunque muchos digan que es presidente, él es entrenador de fútbol y tiene varios roles acá, es una figura fuerte, una figura que quiere lo mejor para el club y estamos todos con el compromiso de sacar esto adelante”, afirmó el técnico florense en conferencia de prensa.
Una decisión con una posible lectura estratégica
La explicación de Wanchope permite plantear otra interpretación de su decisión.
En medio de los malos resultados, el entrenador no solamente suma a una persona con experiencia en el banquillo. También acerca al máximo responsable de Fuerza Herediana a la realidad cotidiana del equipo.
Es decir, Jafet Soto tiene ahora la posibilidad de observar directamente cómo se trabaja, qué instrucciones reciben los jugadores y cómo se ejecuta lo preparado durante la semana.
Una manera, quizás, de transmitirle al presidente un mensaje sin necesidad de expresarlo abiertamente: «Vea usted mismo lo que sucede dentro del terreno de juego».
No significa que esa sea necesariamente la intención de Wanchope, pero sus propias declaraciones abren espacio para esa lectura.
“Obviamente que me dio la confianza de invitarlo, no solo al partido, sino a algunos entrenamientos también. Hemos hablado de fútbol, hemos hablado todos los días y él tiene su experiencia. Yo creo que era importante en la situación en la que estamos que nos pudiera acompañar”, explicó.
Que Jafet vea de cerca lo que sucede
Hay otro elemento importante en las palabras del entrenador.
Wanchope considera positivo que Soto conozca de primera mano la preparación del equipo y pueda comprobar el trabajo que realiza el cuerpo técnico.
“Del nivel de detalle y de información que le damos a los muchachos, del análisis del rival, del análisis del propio equipo y es mucho mejor si él está de cerca y que pueda fiscalizar lo que se ha hablado, lo que se ha hecho y lo que se ha trabajado”, destacó.
Esta última frase resulta especialmente reveladora.
Wanchope no solamente acepta que el presidente esté cerca del equipo: lo invita a fiscalizar directamente su trabajo.
En un club donde Jafet Soto ha ejercido funciones tanto administrativas como deportivas, la decisión tiene una particularidad: quien debe evaluar los resultados desde la dirigencia también participa ahora de la dinámica del banquillo.
Y en medio de una crisis deportiva, esa cercanía podría facilitar una valoración más directa de lo que ocurre dentro del plantel.
Herediano, contra las cuerdas
La derrota frente a San Carlos profundizó el difícil momento del campeón nacional.
Herediano ocupa el penúltimo lugar del Torneo de Apertura 2026, con apenas siete puntos en diez partidos disputados.
El equipo ha dejado escapar una cantidad considerable de unidades y su margen para reaccionar durante la segunda vuelta es cada vez menor.
Incluso su capitán, Elías Aguilar, reconoció después del encuentro que existe vergüenza deportiva por el rendimiento mostrado.
En ese escenario, Wanchope decidió acercar todavía más a Jafet Soto al trabajo diario del equipo.
¿Una medida para aprovechar su experiencia como entrenador? ¿Una forma de involucrarlo directamente en la búsqueda de soluciones? ¿O también una manera de que el presidente compruebe personalmente lo que sucede dentro del campo?
Las explicaciones de Wanchope respaldan claramente las dos primeras posibilidades. La tercera queda como una interpretación razonable de sus palabras, particularmente cuando habla de permitirle fiscalizar el trabajo realizado.
Lo cierto es que, en uno de los momentos más difíciles del Herediano, ‘Chope’ decidió que Jafet Soto no solamente observe los resultados desde la presidencia, sino que también conozca de cerca el trabajo que hay detrás de ellos.