Óscar “Macho” Ramírez regresó al banquillo de Liga Deportiva Alajuelense con un empate 1-1 frente a Puntarenas FC, en un partido marcado por las difíciles condiciones de la cancha y una prolongada suspensión. Sin embargo, más allá de esas circunstancias, el entrenador reconoció que terminó molesto por la manera en que su equipo dejó escapar la victoria en los últimos minutos.
El estratega rojinegro compareció ante los medios de comunicación después del encuentro disputado en el estadio Miguel Ángel “Lito” Pérez y explicó qué ocurrió para que la Liga no pudiera sostener la ventaja.
Ramírez señaló que su equipo había logrado controlar distintos momentos del compromiso y que incluso realizó ajustes defensivos para contrarrestar el juego aéreo del conjunto porteño.
“Creo que en el primer tiempo por momentos Puntarenas tuvo el control, luego lo asumimos y pues teníamos la ventaja. La molestia principalmente es porque en los últimos minutos reforzamos ahí porque era ya mucho balón aéreo y sabemos que en este tipo de canchas cualquier mal rechazo, alguna cosa, queda un balón cerca y es peligroso, y se nos da el gol en contra”, manifestó.
El entrenador insistió en que Alajuelense había hecho los méritos suficientes para quedarse con los tres puntos.
“Entonces sí hay molestia porque hicimos muy buen trabajo, aun así los 30 y resto de minutos los manejamos con control de balón, intentando llegar ahí, pero sin descuidarnos. Puntarenas lanzaba mucho balón, lo pudimos soportar, pero se nos da en el último minuto eso y esa es la molestia”, agregó.
Una suspensión que complicó el partido
Otro de los aspectos que destacó Ramírez fue la prolongada interrupción del encuentro debido a las condiciones de la cancha.
El técnico reconoció que incluso llegó a valorar si lo más conveniente era que el compromiso no continuara.
“Muy atípico, muy atípico. De hecho, ya a lo último empecé a evaluar si lo más conveniente era que no se jugara, porque una hora y media después de jugar el tiempo que se jugó y todo, no deja de ser volver a recuperar la información y volver a que el jugador se vuelva competitivo”, explicó.
Aunque reconoció que las circunstancias afectaron a ambos equipos, reiteró que su principal disgusto fue haber recibido el empate cuando consideraba que la Liga tenía el partido controlado.
“Aquí la cosa que más nos dolió es que nos hacen el gol y creo que ya habíamos hecho los méritos para cerrar bien”, afirmó.
¿Le genera presión lo conseguido por Bryan Ruiz?
Durante la conferencia, Ramírez también fue consultado sobre el rendimiento que había mostrado Alajuelense durante el interinato de Bryan Ruiz, cuando el equipo consiguió resultados positivos y mostró una mejoría futbolística.
El entrenador rechazó que esa situación represente una presión adicional y recordó que el estilo de juego forma parte de una identidad institucional.
“¿Qué pensás de cuando fuimos campeones, que jugábamos parecido? Entonces no quiere decir que no hayamos jugado como ha jugado Bryan. Yo creo que es una cosa institucional de la manera de jugar de Alajuela”, expresó.
Incluso aseguró que pretende mantener esa propuesta futbolística.
“Más bien los estoy alentando a ellos a que juguemos como Bryan, porque si Bryan llega a la Selección van a tener más opción, sabiendo lo que nosotros manejamos y lo que Bryan maneja, entonces se abren más posibilidades para estar ahí”, manifestó.
Ocho partidos exigentes por delante
Ramírez también explicó que el encuentro ante Puntarenas le permitió dar minutos a jugadores que regresan de lesiones, como Alexis Gamboa y Aarón Salazar.
El técnico considera fundamental recuperar a la mayor cantidad de futbolistas posible debido a la seguidilla de compromisos que enfrentará Alajuelense.
“Es muy difícil, se nos va a juntar, ahora son ocho partidos bravos entendiendo lo que es la semifinal”, advirtió.
El entrenador señaló que ya tiene una idea de lo que pretende utilizar en la Copa Centroamericana, donde los rojinegros enfrentarán al Motagua de Honduras en semifinales.
Por ahora, su regreso dejó un empate que no lo satisfizo.
Alajuelense estuvo cerca de comenzar la nueva etapa de Óscar Ramírez con una victoria, pero un gol recibido en los últimos minutos convirtió los tres puntos en uno y provocó la primera gran molestia del entrenador desde su retorno al banquillo rojinegro.