El Club Sport Herediano volvió a decepcionar. Cayó 0-2 en casa ante Guadalupe FC, sumó su tercera derrota en los últimos cinco partidos y dejó claro que el mal momento no era culpa de Pablo Salazar ni de HernÔn Medford. Tampoco de Jafet Soto, quien asumió el cargo con urgencia⦠y sin solución.
El nuevo tropiezo se gestó en el estadio Carlos Alvarado de Santa BÔrbara, por la jornada 11 del Torneo Apertura 2025. La derrota ante Guadalupe, un rival del fondo de la tabla, deja a los rojiamarillos estancados en el séptimo lugar con apenas 13 puntos, y a merced de que el Saprissa, si vence al Cartaginés este domingo, les saque siete unidades de diferencia.
Los nĆŗmeros del bicampeón nacional en sus Ćŗltimos cinco juegos son elocuentes: derrotas ante CartaginĆ©s (2-0), Puntarenas (1-0) y Guadalupe (0-2), mĆ”s empates con Sporting (0-0) y Saprissa (3-3). La crisis se refleja tambiĆ©n en su localĆa: ya acumulan tres partidos consecutivos sin ganar en Santa BĆ”rbara, un recinto que en torneos anteriores era su bastión.
Los jugadores alzan la voz⦠sin hablar
Mientras Jafet Soto asumió como técnico en un intento por enderezar el rumbo, los futbolistas heredianos parecen haber hablado con lo que mÔs pesa: su desempeño.
El equipo fue dueño del balón en los primeros minutos, pero, como ha sido la costumbre en este certamen, abusó del toque horizontal sin profundidad ni agresividad. Vargas y HernÔndez lo intentaron. Yurguin RomÔn empujó por banda. Pero nada fue suficiente.
Guadalupe, en cambio, fue prÔctico. Aprovechó los errores de una defensa florense frÔgil, con grietas que cualquier rival bien ordenado puede explotar. Y lo hizo en el minuto 35, con un cabezazo certero de Kenneth GuzmÔn tras un tiro de esquina cobrado por Kenneth Carvajal. 0-1 sin discusión.
Palomeque sà encontró respuestas
El técnico mexicano Fernando Palomeque ha logrado lo que el bicampeón no: orden, efectividad y contundencia.
Con un bloque compacto atrÔs y salidas rÔpidas, Guadalupe frustró cada intento de empate del Herediano. Ni con los ingresos de Joshua Navarro, Jurguens Montenegro y Darryl Araya se encendió la chispa. Al contrario, fue el equipo josefino el que cerró con autoridad: Joao Maleck aprovechó un balón largo, el rebote quedó servido y su potente remate puso el 0-2 definitivo.
Lejos de protestar, los aficionados comenzaron a silbar. El mensaje estaba claro: la paciencia se agota y la figura de Jafet no es garantĆa de reacción.
¿Y ahora qué?
Guadalupe llegó a 10 puntos y se aleja del sótano. Herediano, por su parte, sigue sin rumbo y sin respuestas. Ya no hay excusas con el banquillo. Pasaron Salazar, Medford y ahora Soto. El mal rendimiento permanece y la mirada apunta directo a quienes estÔn dentro del campo.
Los jugadores le respondieron a Jafet, pero no con entrega ni fútbol. Le respondieron como solo un equipo a la deriva lo hace: con otra derrota mÔs.