Yeltsin Tejeda salió recientemente el Club Sport Herediano con una medalla de campeón en sus manos. Sin embargo, detrás de ese logro se esconde una etapa que el experimentado volante describe como una de las más difíciles de toda su carrera profesional.
El mediocampista concluyó su vínculo con el conjunto florense después de un largo período en el que prácticamente desapareció de las alineaciones, pese a mantenerse entrenando con normalidad y convencido de que todavía tenía condiciones para competir al más alto nivel.
Ahora, sin equipo y mientras analiza opciones para continuar su carrera, Tejeda decidió abrir una ventana a lo que vivió durante su último año y medio en Heredia.
Lo hizo en una entrevista con el programa La Redacción, de Somos FOX Costa Rica, donde reconoció que la falta de minutos terminó golpeándolo tanto en lo deportivo como en lo personal.
El exseleccionado nacional confesó que hubo momentos en los que sintió frustración al no encontrar una explicación clara sobre por qué dejó de formar parte de los planes deportivos del equipo.
Asegura que nunca recibió una comunicación directa que le indicara que ya no estaba en condiciones de competir o que el cuerpo técnico consideraba cerrada su etapa dentro de la institución.
Por el contrario, continuó entrenando con intensidad cada día, convencido de que en algún momento podría recuperar espacio dentro de la plantilla.
Esa esperanza, sin embargo, nunca se tradujo en oportunidades reales.
Uno de los episodios que más recuerda ocurrió después de un partido ante Saprissa, en el que fue titular y participó durante buena parte del compromiso. Según relató, recibió comentarios positivos sobre su rendimiento, pero para el encuentro siguiente ni siquiera apareció entre los convocados.
Aquello marcó un punto de inflexión.
Tejeda buscó respuestas y entendió que el panorama comenzaba a complicarse. Poco a poco fue asimilando que su rol dentro del club ya no pasaba por competir dentro de la cancha.
Le tocó asumir otra función.
Acompañar a los más jóvenes, aportar experiencia dentro del camerino y mantenerse profesional aun cuando sabía que las posibilidades de jugar eran mínimas.
El proceso no fue sencillo.
Reconoce que hubo días especialmente complicados, en los que debía encontrar fortaleza mental para continuar entrenando con la misma disciplina pese a la sensación de que nada de lo que hiciera modificaría su situación deportiva.
Incluso existieron clubes interesados en incorporarlo a préstamo durante los últimos mercados de fichajes.
Sin embargo, él decidió quedarse.
Creía que todavía podía ganarse un espacio en Herediano y prefirió apostar por esa posibilidad antes que buscar una salida anticipada.
Finalmente, esa oportunidad nunca llegó.
El ciclo terminó con un campeonato nacional y con la satisfacción de haber cumplido profesionalmente hasta el último día, pero también con muchas preguntas sin respuesta.
Ahora, a sus 33 años, Yeltsin Tejeda busca escribir un nuevo capítulo.
Y aunque su última etapa en Herediano estuvo marcada por la frustración y la incertidumbre, el volante asegura que mantiene intacta una motivación: volver a sentirse futbolista dentro de una cancha.