Hace poco más de un año, Costa Rica perdió al entrenador que había devuelto la ilusión tras una destacada participación en la Copa América. Gustavo “Lechuga” Alfaro dejó el banquillo de la Tricolor antes del inicio de la eliminatoria mundialista para aceptar el reto de dirigir a Paraguay.
Este lunes, el técnico argentino escribió uno de los capítulos más importantes de su carrera: eliminó a Alemania del Mundial 2026 y metió a la Albirroja entre las 16 mejores selecciones del planeta.
Paraguay derrotó 4-3 a los alemanes en la tanda de penales, luego de empatar 1-1 durante los 120 minutos, en una de las mayores sorpresas que ha dejado hasta ahora la Copa del Mundo.
De Costa Rica a una hazaña mundialista
Cuando Alfaro decidió marcharse de Costa Rica, lo hizo después de un proceso que había dejado buenas sensaciones, especialmente por el rendimiento mostrado en la Copa América.
Su salida obligó a la Federación Costarricense de Fútbol a iniciar un nuevo proyecto justo antes del arranque de las eliminatorias rumbo al Mundial.
Paraguay apostó por el entrenador argentino y, apenas meses después, comienza a recoger los frutos.
La clasificación a los octavos de final llega tras eliminar a una selección alemana que había iniciado el torneo como una de las favoritas y que muchos colocaban entre las candidatas para disputar el título.
Un plan táctico que anuló a Alemania
Desde el inicio quedó claro que Paraguay no iba a refugiarse.
El conjunto dirigido por Alfaro presionó alto, redujo espacios y convirtió cada recuperación de balón en una oportunidad para atacar.
Alemania dominó la posesión durante buena parte del encuentro, pero nunca encontró la comodidad habitual para desarrollar su juego.
La disciplina táctica paraguaya terminó desesperando al conjunto europeo.
Enciso adelantó a la Albirroja
La recompensa para Paraguay llegó antes del descanso.
Miguel Almirón inició una acción por la banda que terminó con un preciso centro de Matías Galarza y un certero cabezazo de Julio Enciso para colocar el 1-0.
La ventaja premiaba el orden y la convicción del equipo sudamericano.
Alemania reaccionó
El gigante europeo encontró el empate apenas comenzado el segundo tiempo.
Un centro de Florian Wirtz terminó en la cabeza de Kai Havertz, quien venció a Orlando Gill para colocar el 1-1.
A partir de ese momento, el partido se convirtió en una batalla física y táctica.
Paraguay resistió los ataques alemanes y llevó el compromiso hasta los tiempos extra.
El VAR también fue protagonista
Cuando parecía que Alemania encontraba el gol del triunfo en la prórroga mediante Jonathan Tah, la tecnología volvió a cambiar la historia.
El VAR detectó una falta previa dentro del área y anuló la anotación, manteniendo con vida a la selección dirigida por Alfaro.
El empate persistió hasta el final de los 120 minutos.
Orlando Gill se convirtió en héroe
La definición desde el punto penal terminó inclinando la balanza hacia Paraguay.
El guardameta Orlando Gill detuvo los lanzamientos de Kai Havertz y Nick Woltemade, mientras Jonathan Tah también falló su ejecución.
Aunque Manuel Neuer consiguió detener un penal paraguayo, José Canale convirtió el disparo definitivo para sellar la clasificación por 4-3.
Un fracaso para Alemania
La eliminación representa uno de los golpes más duros del torneo.
Después de un inicio prometedor en la fase de grupos, Alemania quedó fuera del Mundial antes de los octavos de final, un resultado muy distante de las expectativas que rodeaban a una de las selecciones más laureadas de la historia.
Mientras tanto, Paraguay sigue soñando.
La selección de Gustavo Alfaro enfrentará ahora al ganador de la serie entre Francia y Suecia en busca de un boleto a los cuartos de final.
El entrenador argentino volvió a demostrar que sus equipos compiten con orden, intensidad y convicción. Esta vez, esa fórmula alcanzó para derribar a una potencia mundial y colocar a Paraguay entre las grandes historias del Mundial 2026.