El nombre de Alexandre Guimaraes vuelve a sonar fuerte en el fútbol internacional, luego de que la agencia RTI Esporte informara este jueves sobre un presunto interés de la Federación Peruana de Fútbol en convertir al costarricense en su nuevo seleccionador nacional.
En medio de los rumores, el medio Teletica.com conversó con Ander FernÔndez, representante del técnico, quien se refirió por primera vez a la situación emocional y profesional de Guimaraes tras su abrupta salida de Liga Deportiva Alajuelense.
āEl fĆŗtbol es un negocio. Contento no estĆ”ā, aseguró FernĆ”ndez. āHa habido una mezcla entre incomprensión y cierto disgusto por parte de Guima porque hizo una apuesta de venir a Costa Rica, a su casa, apostando por Alajuelenseā.
El agente resaltó que, pese a tener mĆ”s de 70 partidos al mando de los manudos y solo siete derrotas en aƱo y medio, la decisión de la directiva rojinegra lo tomó por sorpresa. āEste aƱo estaba imbatido, peleando por el tĆtulo, y aĆŗn asĆ tomaron la decisión de cesarlo. Pero uno termina aceptĆ”ndoloā, agregó.
Consultado sobre el posible interĆ©s de PerĆŗ, FernĆ”ndez fue claro: Guimaraes estĆ” abierto a nuevas oportunidades. āObvio. Cuando pasan estas cosas, Guima se toma un tiempo para analizar, pero si llega un proyecto serio e inmediato, se puede valorar. No se ha cerrado a nadaā, indicó.
Guimaraes habĆa manifestado anteriormente que su ciclo en Costa Rica podrĆa cerrarse con Alajuelense, por lo que las opciones mĆ”s firmes estarĆan en el extranjero. SegĆŗn FernĆ”ndez, el tĆ©cnico valora los proyectos con base en la ilusión y el reto deportivo.
āYo siempre he dicho que Guima se mueve por ilusión. Por eso aceptó dirigir al AmĆ©rica de Cali tras su paso por la India. QuerĆa volver a competir en Conmebol, en la Libertadores. Y aĆŗn tiene esa chispa. Por eso si llega un proyecto serio, Ć©l lo escucharĆ”ā, concluyó el representante.
Por ahora, el futuro del técnico mÔs ganador en la historia de Alajuelense es una incógnita, pero lo que sà estÔ claro es que Guimaraes no cierra ninguna puerta.