San José, 8 ago (elmundo.cr)- Muchos entrenadores han enviado su currículum a la Federación Costarricense de Fútbol con la intención de ser tomados en cuenta como seleccionadores nacionales.
Tanto técnicos nacionales como extranjeros han mostrado un gran interés por desarrollar un proyecto deportivo con Costa Rica, con la intención de clasificar a La Sele al Mundial de Catar 2022.
En total, Erick Lonis, presidente de la comisión técnica, mencionó que estudian al rededor de 60 entrenadores para poder recomendar al que mejor se adapte a las condiciones que requiere la Federación.
Existe un tema muy importante, y es el económico, ya que a pesar de que algunos estrategas han mencionado que se pueden “acomodar” o inclusive que el dinero no les importa, sino el proyecto, la realidad dicta algo muy diferente.
Óscar Ramírez, anterior técnico nacional, recibía un salario cercano a los 20 millones de colones, un salario muy alto para el promedio de un costarricense que trabaja normalmente.
Pero a pesar de eso, Ramírez era uno de los estrategas que menos ganaban durante el Mundial.
Entrenadores como el colombiano Juan Carlos Osorio, ganaba cerca de 57 millones de colones al mes por dirigir a la Selección de México, mientras que Gareca, estratega peruano recibía al rededor de 40 millones mensuales.
Muchos de los técnicos que están en la lista de la Federación han tenido trabajos donde ganan más de 55 millones de cólones mensuales, y ese sería un gran impedimento para poder optar por ellos.
Es claro que la Federación puede tener el dinero para desembolsar esas cifras, sin embargo eso podría repercutir en descuidar algunas otras áreas fundamentales para un crecimiento a mediano y largo plazo, como lo son las divisiones menores, selecciones femeninas, entre otros.
Otro tema es el tiempo de trabajo que tienen los entrenadores con las Selecciones, donde por muchos días, inclusive semanas y hasta meses no tienen prácticas con los equipos, a pesar de encargase de otras funciones como visitar a futbolistas, preparar las torneos, y estar activos en el día a día de los equipos, tampoco representa una carga que justifique un salario de ese tipo.
Es claro que un entrenador nacional cobraría muchos menos que un extranjero, el cual tampoco aseguraría éxito en un posible mundial, sobre todo si tomamos en cuenta que Costa Rica podría clasificar sin problemas a Catar 2022.
La interrogante viene en cual entrenador estaría capacitado para dirigir a la mayor, sin duda debería ser alguien que al menos tenga un contacto reciente con el fútbol nacional, y que haya demostrado capacidad tanto a nivel académico, como técnico, motivacional y de comunicación para sus jugadores, prensa y afición.
La situación actual de nuestro país en general, no está para desembolsar una millonaria suma por un entrenador, sobre todo cuando se habla de déficit fiscal, pensiones de lujo, entre otras cosas, tal y como lo mencionó Erick Lonis.