La práctica de la Selección Nacional de este lunes no fue una más.
Aunque oficialmente la Federación Costarricense de Fútbol informó sobre ejercicios tácticos, intensidad y trabajos divididos entre ofensivos y defensivos, internamente el ambiente estuvo muy lejos de ser normal.
Pesado. Tenso. Silencioso.
Dos horas antes de que arrancara el entrenamiento bajo las órdenes de Fernando “Bocha” Batista, Teléfono Rojo reveló la noticia del altercado ocurrido durante la madrugada en Los Yoses, Montes de Oca, donde varios seleccionados nacionales estuvieron presentes.
El nombre de Alejandro Bran apareció rápidamente vinculado al episodio, especialmente después de que trascendiera que el vehículo baleado en las afueras del restaurante Yoguis correspondía al automóvil que utiliza el volante de Alajuelense.
Sin embargo, ElMundo.CR confirmó que Bran no estaba solo aquella madrugada.
Otros futbolistas convocados al microciclo también estuvieron presentes en el lugar.
Y aunque públicamente el tema no fue mencionado dentro del entrenamiento, las consecuencias emocionales sí se sintieron dentro de la cancha.
“Fue un cementerio”, describió una fuente cercana al entorno de la Selección consultada por este medio.
Las habituales bromas entre jugadores prácticamente desaparecieron. Las risas que suelen acompañar los primeros días de concentración no aparecieron y el grupo trabajó en un ambiente marcado por incomodidad y tensión.
Todo eso mientras oficialmente la Federación difundía el reporte habitual del entrenamiento.
Según el departamento de prensa de la Fedefútbol, 25 de los 28 convocados ya se presentaron al campamento, a falta de la incorporación de los legionarios Manfred Ugalde, Patrick Sequeira y Orlando Galo.
La práctica arrancó a las 6:00 p.m. y se extendió hasta las 7:45 p.m., con trabajos físicos, ejercicios de movilidad, intensidad en espacios reducidos y aplicación táctica por sectores.
Pero detrás de ese comunicado formal, la realidad interna era completamente distinta.
Según conoció ElMundo.CR, Alejandro Bran no niega haber estado en un bar restaurante durante la madrugada.
El futbolista sostiene que llegó al lugar para cenar y observar la final del fútbol mexicano y que posteriormente se retiró una vez concluido el partido.
En su versión de los hechos no involucra a ningún otro jugador.
Sin embargo, distintas personas presentes aquella noche manejan relatos muy distintos a los expuestos por el mediocampista.
Tal y como informó este medio previamente, el incidente ocurrió dentro del centro nocturno La Santa y terminó escalando hasta las afueras del local, donde posteriormente se escucharon detonaciones.
Una fuente policial explicó a ElMundo.CR que dentro del establecimiento ocurrió “una especie de gresca entre dos grupos”, situación que obligó a pedirles que abandonaran el lugar.
Posteriormente aparecieron casquillos en las afueras del establecimiento y un vehículo resultó baleado.
Por ahora no existen personas detenidas ni reportes oficiales de heridos relacionados con el caso.
Sin embargo, el episodio vuelve a colocar a Alejandro Bran en el centro de una nueva polémica extrafutbolística apenas semanas después de los incidentes ocurridos en su condominio en La Sabana, situación que en aquel momento provocó sanciones económicas y deportivas por parte de Alajuelense.
La diferencia ahora parece ser otra.
Porque el contexto ya no es únicamente el de un club.
Es el de la Selección Nacional.
Y dentro del entorno de la Tricolor hay molestia por la forma en que arrancó una semana que debía estar enfocada únicamente en Colombia e Inglaterra.