La derrota de Alajuelense ante Saprissa en el Clásico Nacional continúa dejando secuelas. Esta vez, el malestar de un sector de la afición rojinegra se trasladó hasta el Centro de Alto Rendimiento (CAR).
Durante la noche de este lunes, aficionados colocaron varias mantas con mensajes de reproche dirigidos a la dirigencia y a los jugadores en las instalaciones del CAR y sus inmediaciones, en Siquiares de Turrúcares.
La manifestación ocurre después del 2-0 sufrido el sábado anterior ante el Deportivo Saprissa en el estadio Alejandro Morera Soto.
Perder contra el archirrival siempre representa un golpe para el liguismo, pero el resultado llegó, además, en medio de un momento complicado en el campeonato nacional.
Una de las principales inconformidades expresadas por un sector de los aficionados está relacionada con la continuidad del técnico Ismael Rescalvo.

El club respaldó a Rescalvo
Después del clásico comenzaron a circular versiones sobre una posible salida del entrenador español. Sin embargo, Alajuelense tomó una posición institucional y dejó claro que no contempla un cambio en el banquillo.
“La continuidad al frente del primer equipo de Ismael Rescalvo y su Cuerpo Técnico no está en discusión ni ha estado en duda”, comunicó el club.
La posición de la dirigencia contrasta con el malestar manifestado por parte de la afición.
Alajuelense atraviesa una racha de tres partidos consecutivos sin ganar en el Torneo de Apertura 2026.
Primero perdió en casa contra San Carlos, posteriormente empató como visitante frente a Municipal Pérez Zeledón y después cayó contra Saprissa.
El balance es de un punto de los últimos nueve disputados.

Las mantas aparecen antes de un partido clave
El momento escogido por los aficionados para expresar su descontento tampoco pasa inadvertido.
Alajuelense tiene por delante uno de los compromisos más importantes de este tramo de la temporada.
La delegación rojinegra viajará este miércoles hacia San Pedro Sula, Honduras, donde el jueves enfrentará a Marathón en el partido de ida de los cuartos de final de la Copa Centroamericana.
Los manudos son los tricampeones del certamen regional y llegan a la serie con la necesidad de recuperar sensaciones después de los últimos resultados en el torneo nacional.
Un nuevo tropiezo aumentaría todavía más la presión alrededor del equipo y de su cuerpo técnico.
Por eso, Alajuelense viajará a Honduras con algo más que una serie internacional por disputar.
Las mantas colocadas en el CAR son una nueva evidencia del malestar de un sector de la afición y del ambiente que rodea al equipo antes de enfrentar a Marathón.