San José, 15 ago (elmundo.cr)- La Liga Deportiva Alajuelense no ha tenido el mejor arranque de temporada. A pesar de haber iniciado el campeonato nacional con una goleada ante Grecia, el juego de los rojinegros no convence y a eso hay que sumarle la eliminación de la Liga de Concacaf contra el Olimpia de Honduras.
En la fecha dos, los manudos empataron ante el Santos de Guápiles en el estreno de su moderna gramilla, en un juego donde su afición demostró un total apoyo al equipo. Luego, en la fecha cuatro – la tres fue reprogramada- cayeron derrotados en casa contra Herediano, un equipo muy sólido pero llama la atención la facilidad de tuvieron los dirigidos por Hernán Medford para sacar la victoria.
En la serie contra el Olimpia, los rojinegros fueron superados con un marcador global de 3-0. Contrario a lo que dice Benito Floro (que fueron superiores), los hondureños no tuvieron problemas para dejar en el camino a los alajuelenses, aún sin mostrar un fútbol vistoso.
La prensa, analistas, aficionados, conocedores, no conocedores, fanáticos, todos hablan sobre lo mal que juega Alajuelense, y concuerdan en que el equipo no tiene una idea clara de juego.
Pero, ¿Cómo juega La Liga? ¿Porqué no producen un volumen aceptable de juego? ¿Cuál es el problema real en su formación táctica?
Dejando de lado la parte administrativa y de dirigencia -donde han salido a la luz problemas – nos enfocaremos en la parte meramente deportiva.
Alajuelense juega así:

En los cinco partidos de esta temporada, Benito Floro ha mantenido una misma formación de inicio que podemos interpretar como un 4-1-4-1.
Como se nota en la imagen, entre la línea de defensas y la de volantes se ubica Luis Sequeira, y por delante de él se forma una línea de cuatro volantes con un único punta que es McDonald.
Se destacan las posiciones en rojo de Cordero y Allen Guevara, porque han sido los futbolistas más sacrificados con este planteamiento. Resulta que ambos jugadores deben cumplir funciones de volantes, tanto en ofensiva como en defensiva cubriendo una amplia zona y sufriendo un desgaste físico considerable.
A continuación el posicionamiento en defensa:

En la imagen se aprecia la posición que deben ocupar en labores defensivas tanto Guevara/Din Jhon y Cordero, brindándole un respaldo a los laterales, e incluso, deben cerrar casi en la espalda del lateral cuando la jugada viene por el sector contrario. Mejor dicho, un vez que Alajuelense recupera el balón, tiene a sus futbolistas más desequilibrantes a 70 metros del marco rival.
Ahí viene la confusión. ¿Porqué tienen tanta responsabilidad defensiva los jugadores más ofensivos teniendo en el centro del campo tres volantes?
Posiciones en ofensiva:

Cuando La Liga ataca, Cordero y Allen/Din Jhon deben llegar a acompañar a McDonald, haciendo un recorrido amplio como se ve en la imagen. Principalmente se ha visto como uno de los dos debe hacer función de segundo delantero, según por donde vaya la pelota.
Pero, ahí viene otro problema. Los volantes centrales (Sequeira, Kenner y Gabas) no están produciendo juego, no controlan el balón y esa progresión de fútbol que deben generar, no la han realizado. Entonces a los jugadores ofensivos no les llegan balones con ventaja, no les filtran pases, y tienen que bajar hasta la media cancha para poder acarrear ellos la pelota, cosa que no deberían hacer, porque en la teoría, tanto Cordero como Guevara deberían recibir el balón cerca de los vértices del área rival, para que encaren a los defensores e ingresen al área.
Basta con acordarse de los balones que ha perdido Guevara en una zona donde no debería estar, prácticamente recibiendo la pelota como si fuera un lateral y pisando un área desconocida para él que lo expone a esos errores.
¿Qué sería lo ideal para Alajuelense?

En esta imagen, en lugar de ubicar una línea de cuatro volantes con uno más retrasado, se forma una línea de tres volantes, con uno más defensivo y dos volantes mixtos.
De esta manera, se podría pasar a Cordero y Guevara a jugar, ahora sí, de delanteros. Los jugadores en rojo (volantes mixtos) podrían ser los que ayuden en labores defensivas a los laterales y librar de esa obligación a los futbolistas ofensivos. Esto ayuda a mantener más ocupada a la defensiva rival, porque si se mantiene presencia ofensiva, el equipo contrario no sube tan tranquilamente.
En dado caso que se quiera formar una línea de cuatro volantes en defensiva, solo tendría que incorporarse uno de los delanteros por fuera, y el otro, podría ubicarse en el centro, entre los volantes y el delantero para ser la primer opción de salida cuando se recupere el balón.
Otra opción:

En esta otra imagen, se ubica una pareja de contenciones, con más labor defensiva, y un volante delante de ellos (marcado en rojo) como el típico creativo. Esto ayudaría a darle un mejor manejo al esférico y tener una conexión directa con los tres delanteros. Una posición ideal para Cordero, dadas sus características.
Esta formación sería muy ofensiva, pero ahí viene el equilibrio. Se puede compensar el hecho de tener cuatro jugadores ofensivos, dejando a los laterales en labores más defensivas sin la necesidad de que suban tanto, y reguarden su posición.
Lo mejor para La Liga es buscar otro esquema táctico que se acople mejor a las características de sus futbolistas, ya que cada jugador ha tenido una base formativa amplia en sus posiciones naturales, y esa es la clave para encontrar el engranaje idóneo en un equipo.
Ejemplo: Kenner Gutiérrez, a pesar de ser el jugador más destacado el año pasado como volante, anotando varios goles, y en esta campaña realizó un golazo en la primera fecha, es un futbolista que ha tenido toda una formación de defensa central. Destacaría mucho más, y ayudaría aún más, si jugara como líder de la defensa.
La Liga Deportiva Alajuelense es un equipo grande. El fútbol nacional lo necesita peleando campeonatos, luchando en todas las canchas y sobre todo, brindándole alegrías a su noble y apasionada afición.
Benito Floro deberá replantearse muchas cosas, empezar por consultar a sus jugadores y tomarlos en cuenta a la hora de preparar un juego, preguntarles si se sienten cómodos y en cuales posiciones han rendido más en sus carreras, y a partir de ahí, armar su base táctica, siempre, respaldando y escuchando al jugador.